Rosa María Sardá y Héctor Alterio, premios Max a los protagonistas del teatro
La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) concedió los VIII Premios Max de las Artes Escénicas a Rosa María Sardá y Héctor Alterio, como mejor actriz y actor protagonista, respectivamente. La gala, celebrada en el teatro auditorio 'Buero Vallejo' de Guadalajara, se desarrolló, tal como había avanzado su director, Sergi Belbel, en un tono "desenfadado, ágil y divertido".
Redacción/diarioDirectoRosa María Sardá, que recibió el premio por su trabajo en
'Wit', interpretando a la doctora
Vivian Bearing, aprovechó el turno de agradecimientos para recordar a las víctimas de distintos acontecimientos y reclamar un mejor trato para el teatro en este país. "
No entiendo por qué el teatro no está mejor tratado en este país", afirmó Sardá, en presencia de la ministra de Cultura,
Carmen Calvo. La actriz confesó que es "
mucho más agradecido entregar premios que recibirlos" y aseguró que con
'Wit' ha recobrado la fuerza que pensaba había perdido.
Héctor Alterio y
Fernando Fernán Gómez, que recibió el premio al mejor autor teatral en castellano, fueron los dos grandes ausentes entre los galardonados.
La ministra de Cultura,
Carmen Calvo, y la presidenta de la SGAE,
Ana Diosdado, fueron las encargadas de entregar el Premio de Honor a
José María Rodríguez Méndez. La ministra calificó de "
imprescindibles" a las gentes del teatro y apeló al "
sentido colectivo" para evitar la piratería porque "
es un delito contra la cultura".
"Si no lo hacemos muchos no llegarán a ser artistas nunca en este país porque no podrán vivir, otros dejarán de serlo y este país habrá perdido lo más grande de su dignidad que es su cultura", manifestó la ministra antes de la Gala, con motivo de su visita al Palacio del Infantado de la capital alcarreña.
Rodríguez Méndez, tras varios minutos de aplausos, defendió "
la farándula" y aseguró que él siempre quiso ser "f
arandulero".
'Sobre Horacios y Curiacios', de la Fundación Teatro de La Abadía, que cumple este año su décimo aniversario, fue merecedor del Max al mejor espectáculo de teatro. Una obra que reflexiona sobre la impotencia del hombre común acerca de la guerra.
'A Cal y Canto', de la Compañía
'Eva la Yerbabuena' mereció la manzana al mejor espectáculo de danza.
Eva Garrido, "
La Hierbabuena", opinó que el baile flamenco "
no es otra cosa que dejar el corazón expuesto ante la vida".
En el apartado de mejor espectáculo de teatro musical, el Max fue para
'El Compositor, la Cantant, el cuiner i la pecadora', de la companyia Carles Santos, S.l., Teatre Nacional de Catalunya, Temporada Alta 2003, una representación teatral que raya con la imagen cinematográfica.
Josep María Flotats fue galardonado como mejor director de Escena por la obra 'La Cena', de
Jean Claude Brisville, que protagoniza, dirige y produce. Flotats cuenta, además de con numerosos Max, con un Premio Nacional de Teatro.
La mejor Escenografía fue para
Elisa Sanz, por
'El rey se muere', un premio que dedicó "
al mejor equipo técnico de España". En el apartado de mejor figurinista, el Max de 2005 fue para
Miguel Narros y
Andrea D'Odorico, por
'Doña Rosita la Soltera', ambos colaboradores habituales en teatro y cine. El barcelonés
Kiko Planas, por
'El Métode Grönholm' se llevó el Max al mejor diseño de iluminación.
En los apartados de mejor actriz y actor de reparto, los galardonados fueron
Angels Bassas, por
'El rei Lear', y
Juan José Otegui por su trabajo en
'El precio'.
La empresa "
Pentación, S.A.", por
'Yo Claudio' y
'El Precio', fue galardonada con el Max al mejor empresario o productor privado de artes escénicas, al igual que
'Momo', en el apartado al mejor espectáculo infantil. En este apartado,
Pluja Teatre reclamaron un espacio para "
el teatro infantil con mayúsculas".
El premio a las Nuevas Tendencias Escénicas recayó en
'El Teatro de los Sentidos', y la colombiana
Fanny Mikey recibió, de manos del presidente de Castilla-La Mancha,
José María Barreda, el premio Hispanoamericano de la SGAE. En el año del IV Centenario, Barreda recordó a todos que "
La Mancha merece la pena ser conocida".
Paradójicamente, pese a llevar 32 años en el mundo del teatro, el Premio Espectáculo Revelación fue a parar a Andalucía, por
'El compromiso', de
Axioma Teatro, un premio que la compañía dedicó a los que sufren alzheimer y a sus cuidadores.
Jordi Galcerán es ya el Max 2005 al mejor autor teatral en catalán o valenciano por
'El métode Grönholm', y
José Luis Prieto Roca, por
'Fobias', el galardonado como mejor autor en gallego. En el apartado de euskera, la SGAE destacó el trabajo de
Arantxa Iturba y
Agurtzane Intxaurraga, como mejores autoras teatrales.
José Luis Alonso de Santos se llevó el Max a la mejor adaptación por
'Yo, Claudio'; Eva La Yerbabuena, el premio a la mejor intérprete femenina de danza; en el apartado masculino el Max fue para
Cesc Gelabert; y la Mejor Coreografía recayó en Sol Picó.
Las estatuillas de los Max, las famosas manzanas con antifaz que diseñara
Joan Brossa, fueron entregadas por personajes muy conocidos del mundo de las artes escénicas, que recorrieron una gran alfombra roja, como Chicuelo,
Juan Echanove,
Josep María Flotats,
Verónica Forqué,
Mario Gas,
Magüi Mira,
Paz Padilla,
Vicky Peña,
Sol Picó,
Blanca Portillo,
Josep María Pou,
Constantino Romero,
Julieta Serrano,
María Jesús Valdés,
Eva la Yerbabuena o
Ana Diosdado, presidente de la SGAE.
En total, siete escenas teatrales sirvieron para introducir cada uno de los premios en sus correspondientes apartados, ante la ausencia de presentadores en la gala, en las que hubo constantes alusiones al teatro clásico y, sobre todo, al Quijote en su IV Centenario.