San Francisco, ¡déjate llevar!
Haz un recorrido clásico por la esencia de la ciudad. Viaja en tranvía, recorre –a pie o en coche- el Golden Gate, deambula por Chinatown, recorre su Bahía, visita Alcatraz, haz compras y pasa una o más noches de jazz o descontrol por sus calles. ¿A quién no le apetece el plan?... Disfruta de esta ciudad espectacular y liberal. Estas son algunas de las ideas para hacer en San Francisco.
Bárbara Párraga/diarioDirectoSan Francisco se encuentra en la costa de California a aproximadamente 640 Km. al norte de Los Ángeles. Está situado a lo largo de la orilla de una larga bahía que forma un puerto natural muy vasto, abrigado detrás de la cordillera de la costa. La ciudad es reconocida por sus empinadas calles y las vistas panorámicas de la bella bahía de San Francisco con las montañas que la rodean. Misteriosa, San Francisco es una ciudad cambiante, un calidoscopio de modas y sensaciones. Mezcla de gentes e ideas que cambian continuamente de formas. San Francisco ha sabido renovarse tras cada cataclismo, ha recibido olas de inmigrantes, aceptando las diferencias con humor y ecuanimidad.
Con toda esta innovación, la ciudad conserva su pasado. Las casas victorianas, los tranvías, el espíritu de sus días dorados vive todavía. La ciudad en continuo cambio, ahora serena, es una de las más tolerantes, cívicas y populares. ¿Quieres ver atardecer desde el Bay Bridge? Viaja a una de las ciudades más cinematográficas del mundo.
Nada más llegar...Al llegar a San Francisco, lo primero que sientes es que te encuentras en tierra conocida, pero sus calles no tiene nada que ver con las inmensas avenidas rectilíneas, sin alma, que constituyen el decorado habitual del resto de las grandes ciudades norteamericanas. El respeto del entorno natural y la mezcla de culturas crean un ambiente particularmente encantador. La verticalidad de los edificios, construidos sobre colinas, incita a levantar la vista hacia el cielo para descubrir todos los detalles de las construcciones. Cada barrio de la ciudad muestra una cara diferente de un mundo multicultural y siempre cambiante.
Al sur de Market Street están los barrios marginales, justo al lado de los majestuosos edificios federales y municipales del Civic Center. La contrapartida a esta zona está en Haight Aashbury, 3 Km. al oeste del centro de la ciudad, un respetable barrio victoriano y uno de los mejores lugares para ir de compras. El barrio donde se concentra la comunidad más liberal de San Francisco es El Castro, el núcleo gay de la ciudad. Su centro, en el cruce de Castro y 18th Street es conocido como las cuatro esquinas más gays de la tierra y está lleno de librerías, tiendas cafés y bares.
El origen de la historia de la ciudad está en The Misión, a unos 2km del centro. Llamado así por la Misión Dolores, fundada por los españoles en 1776.
Visitas imprescindibles
Es difícil establecer un itinerario típico, pero si que te puedo hacer una lista de lo que no debes dejar de ver: el Golden Gate, la antigua prisión de Alcatraz, el Ayuntamiento (Civic Center), Misión Dolores (Castro), el Museo de la ciudad, el Centro Cívico San Francisco, History Room y Fort Point National Historis Site. Tampoco debes perderte el Museo Histórico Wells Fargo, el Museo Judío, el California Palace of the Legión of Honour (un interesante museo de arte) y el Fisherman’s Wharf, la zona más visitada.
El paseo por el distrito financiero te descubrirá llamativos edificios. Busca el Transamérica Pyramid, en forma de aguijón, que es el símbolo de la ciudad. Y no dejes de callejear por Chinatown, el barrio Castro, el de Misión o el elegante barrio Haight Ashbury.
Y para encontrar el espíritu alternativo, acércate a North Beach y su Columbus Avenue que ha sido el centro de la vanguardia desde que en 1953 se inauguró la City Lights Bookstore, una librería que abre hasta las 12 de la noche.
Tranvías
Cuando se inventó este medio de transporte, se inventó también una ciudad: San Francisco. Su existencia hizo posible la vida de la alta sociedad en las elevadas colinas. Circular por las calles de la ciudad en cable-cars es tan evidente como desplazarse en góndola por Venecia. Estos tranvías que parecen de otra época tienen tres recorridos distintos: las dos que van desde Powell Street a Fisherman’s Wharf y otra sube a Nob Hill desde el Embarcadero, por California Streert. Este medio de transporte fue introducido en San Francisco hace más de 100 años para sustituir a los coches de caballo de la época, y desde entonces se ha convertido en el símbolo de la ciudad.
Todo visitante que aterriza en la ciudad no puede pasar por alto dar una vuelta en él. El sistema fue una gran revolución, ya que no sólo era un medio seguro, sino que también permitió comunicar ciertas partes de la ciudad difícilmente accesibles de otra manera. Para subir a él sólo necesitarás adquirir el ticket en alguna de las máquinas expendedoras que encontrarás distribuidas en la ciudad. El billete cuesta 3 $ por trayecto. Si eliges ese medio de transporte, lo mejor es que compres en abono MUNI Passport, que te permitirá, además, moverte en metro y autobús por 17 € (una semana) o 12,75 € (tres días). Si te quedas de pie en el estribo de la parte delantera te parecerá que estás en una montaña rusa.
Golden GateSi hay algo que simboliza la ciudad es el Goden Gate, inaugurado en 1937. Resulta emocionante atravesarlo en coche, pero las vistas se aprecian mejor si se recorre a pie (una media hora). Debajo está el Fort Point Nacional Historic Site, el punto más occidental del país y el lugar elegido por
Kim Novak para suicidarse en la película
Vértigo, de
Alfred Hitchcock. El Golden Gate es uno de los puentes más aclamados y más hermosos del mundo, con sus torres imponentes, sus extensos cables principales y su enorme envergadura. El Golden Gate Bridge está ubicado en la autopista 101 de Estados Unidos.
Es una vía de comunicación vital entre la ciudad de San Francisco y los condados del norte y puede ser un lugar muy concurrido, principalmente durante los meses de verano. Ya sea en automóvil, caminando o en bicicleta, visitar el famoso puente es una experiencia única.
ChinatownDe los 800.000 habitantes de San Francisco, el 33% son asiáticos, en su mayoría inmigrantes chinos que llegaron atraídos por los buscadores de oro en 1849 o que llegaron para construir la línea de tren de la Union Pacific. Fueron los que fundaron Chinatown, una ciudad dentro de la ciudad donde es mejor no aventurarse en coche por el tráfico denso y la imposibilidad de aparcar. Son 24 manzanas coloristas en el centro de la ciudad, habitadas por la segunda comunidad china fuera de Asia. Sus pricipales calles, la Grant Avenue y la Stockton Street, están llenas de restaurantes, tiendas de recuerdos, curiosas pesacaderías y tiendas deespecias. No te pierdas sus templos: la Chineses Historica Society of America y el bar Li Po’s.
Una vez que cruces la Chinatown Gate, regalo de Taiwán a la ciudad en 1970, te parecerá que estás en China. Todos los carteles de las tiendas están escritos en cantones o en mandarín, la sede del banco de Cantón se encuentra situada en tres pagodas y las iglesias han sido reemplazadas por templos taoístas y budistas.
AlcatrazVisitar la isla de Alcatraz, esa que el cine ha hecho tan famosa, es una de las cosas imprescindibles cuando llegas. La Roca ya no es aquella temida cárcel sin escapatoria posible, sino una roca donde se levantan dos antiguos edificios llenos de celdas vacías y abandonadas. La isla de Alcatraz fue un fuerte militar durante el siglo XIX y luego se transformó en cárcel militar. Hasta 1963 fue penitenciaría federal, y se convirtió en una de las más rígidas de Estados Unidos. Allí fueron enviados muchos criminales, entre ellos el famoso
Al Capone.
Si, finalmente, decides ir a San Francisco no te olvides de disfrutar de cada segundo, de cada calle y de cada monumento. Disfruta de tu estancia en la ciudad, no te arrepentirás.