La cena
Servet
01/03/2005
Confieso que he tenido la tentación absurda de titular este artículo con el mismo titulo que una famosa y contemporánea obra teatral, pero rápidamente he desistido por considerar que el de "idiotas" no es un calificativo apropiado para gentes tan taimadas y calculadoras.
El PSOE celebró anoche una cena-mitin, para venderle a la militancia su victoria en el referéndum. Desde el primer momento me opuse al referéndum y lo califiqué de "plebiscito". El tiempo, que en sus juicios es siempre inexorable, me dio la razón. Gracias a la abstención (más alta a mi juicio que la publicada oficialmente) el "plebiscito" no se nos ha convertido en empacho. No todos los síes son de Zapatero, sólo algunos y ahí está el acierto de Rajoy. Si con una victoria tan pírrica como es que el 19% del total del cuerpo electoral haya votado sí, un 18% haya dicho que no, un 6% haya votado en blanco y un 58% le haya dado la espalda, ¿cómo se habría pavoneado Zapatero con otros resultados?
Pueden convocar cuantas cenas se les antojen, y exponer a la galería su realidad como quieran. Otros leemos las cifras como son, y no como Fernández de la Vega, que en un exceso verbal tan consistente como el del 3%, dijo en la noche electoral que el 76% de los españoles había votado favorablemente el Tratado.
Hizo bien Rajoy, de lo contrario la imagen de "hombre de estado" que desde el primer momento han querido conservar se hubiera ido al garete en un minuto. Ha dado esas muestras en materia de reformas constitucionales, en la valoración política internacional, y no debe tirar ese capital político al agua sólo por satisfacer el ego y el de su parroquia y "mojarle la oreja a Zapatero"