Dinamización económica
Carmen Tomás
01/03/2005
El martes, los periodistas económicos no dábamos abasto. El vicepresidente económico, Pedro Solbes, hablaba de la reforma del IRPF y sus secretarios de Estado junto al asesor económico del Presidente del Gobierno, Miguel Sebastián, presentaban el Plan de Dinamización, las cien medidas para aumentar la productividad y el empleo. Ya se comentó el viernes tras su aprobación por el Consejo de Ministros, que como en botica en el plan había de todo, cosas buenas y otras no tan buenas, o por los menos no en la línea que hoy necesita la economía española con un grave problema de competitividad y un agujero en su balanza comercial. Cómo no estar de acuerdo con algunas liberalizaciones descritas en el plan, con el apoyo a la Investigación y Desarrollo de las nuevas tecnologías. Sin embargo, contiene otras como las relativas la vivienda que no sé si son erróneas, pero desde luego no van al fondo del problema. La Agencia Pública del Alquiler no es más que burocracia para un mercado, el de la vivienda del alquiler, que se resolvería con medidas judiciales. Nadie medianamente sensato se cree que a partir de ahora los propietarios de viviendas vacías las van a sacar al mercado porque haya una agencia estatal y menos que esto acabará influyendo en la rebaja de los precios de los pisos. Es de una candidez que no es creíble. Tampoco parece muy acertado a estas alturas y menos en un plan de productividad y competitividad proponer subvenciones a sectores como el textil o el turístico. Es bastante incomprensible que se mezclen estos dos conceptos absolutamente incompatibles.
En todo caso, faltan la reforma del mercado de trabajo, el plan de Fomento Empresarial y sobre todo la reforma fiscal. De ella ha adelantado Solbes que se reducirán los tramos a dos o a cuatro; quizás también se rebaje el tipo del Impuesto de Sociedades y con casi total probabilidad se mantenga la desgravación por compra de vivienda. Dice ahora el vicepresidente que le parece razonable el límite actual situado en 9.000 euros anuales y un 15 por ciento. Veremos, porque sobre este asunto se han dicho ya tantas cosas a favor como en contra desde el Gobierno y desde Moncloa que habrá que esperar.
Ojalá este plan consiguiera sus propósitos. Sin embargo, no todas las medidas están encaminadas en la dirección correcta. Y, desde luego, se ve la larga mano de Sebastián y de los chicos de Intermoney. Como decía un anciano ex banquero "el que sabe hacer las cosas, las hace. El que no, las explica".
OTR/PRESS