Solbes reconoce que si el petróleo se mantiene a 50 dólares hay algún riesgo de desviación de IPC y PIBA pesar de la fortaleza del Euro, los altos precios del crudo podrían afectar a nuestra economía. El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, aseguró este martes que si el precio del barril de petróleo se mantuviera este año a una media de 50 dólares, habría algún riesgo de "cierta desviación" de la inflación y del crecimiento económico, ya que las previsiones macroeconómicas del Ejecutivo están realizadas tomando como referencia del precio del petróleo los 45 dólares por barril.Redacción/diarioDirectoEl vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda,
Pedro Solbes, afirmó este martes que si el precio del barril de petróleo se mantuviera este año a una media de 50 dólares, habría algún riesgo de
"cierta desviación" de la inflación y del crecimiento económico, ya que las previsiones macroeconómicas del Ejecutivo están realizadas tomando como referencia del precio del petróleo los 45 dólares por barril. No obstante, Solbes explicó, en su intervención en el
'Fórum Europa', organizado por Nueva Economía y Europa Press, que sobre la base actual es
"relativamente optimista", y sigue considerando factible lograr un crecimiento del 3% en 2005, teniendo en cuenta las cifras del cuarto trimestre.
Asimismo, indicó que el comportamiento final de los ingresos en 2004 permite tener más tranquilidad respecto al cumplimiento de los objetivos para 2005 contenidos en los Presupuestos Generales del Estado, ya que las cifras eran "prudentes".
Por otro lado, Solbes apuntó que el indicador adelantado del INE sobre el IPC en febrero produce "
cierta preocupación", aunque insistió en que a partir de abril habrá una reducción clara de la inflación.
Al mismo tiempo, observa una buena evolución del déficit público y de la estabilidad presupuestaria, por lo que los elementos básicos diseñados en el cuadro macroeconómico de los Presupuestos
"siguen siendo válidos".Perspectivas financierasPor otro lado, Solbes se refirió a la negociación de las nuevas perspectivas financieras de la UE para 2007-2013, y señaló que España no puede seguir aspirando ni a la cantidad ni al tipo de recursos que ha venido recibiendo dado su mayor desarrollo económico, por lo que aseguró que a partir de 2007 el saldo favorable para España
"acelerará su caída". "Es lógico y normal", subrayó.
En este sentido, dijo que el Gobierno español no aceptará en la negociación que la corrección de los fondos que percibe España, y que están disminuyendo de forma paulatina desde el año 2000 como consecuencia de su mayor desarrollo económico, se haga de una forma
"abrupta y no equitativa". En cualquier caso, quiso dejar claro que el Ejecutivo está dispuesto a contribuir de forma
"solidaria" al esfuerzo financiero de la ampliación europea.
El ministro confió en que la negociación pueda concluirse a finales de este semestre, y aseguró que, una vez que concluya, España seguirá recibiendo fondos europeos y sus aportaciones se corresponderán con su nivel de desarrollo relativo respecto al conjunto de la UE.
Fondos tecnológicosAdemás, afirmó que debe estar preparada para absorber los fondos relacionados con las nuevas tecnologías y el apoyo a la innovación, que comenzará a recibir a partir de 2007 y que hasta ahora estaban reservados a los países más ricos de la UE, como Francia y Alemania.
"Esto nos ayudará a reducir la brecha tecnológica que nos separa de nuestros socios europeos", indicó.
Además de las nuevas perspectivas financieras, Solbes indicó que los otros dos retos de la UE son la reforma del Pacto de Estabilidad, que, según dijo, puede estar concluida en el próximo Ecofin de marzo, y el relanzamiento de la 'Estrategia de Lisboa' para conseguir que Europa crezca más que Estados Unidos mediante nuevas reformas estructurales y una mayor inversión en nuevas tecnologías.
De forma paralela, afirmó que en España se está planteando una reforma de la Ley de Estabilidad Presupuestaria para conseguir que la disciplina fiscal adquiera
"verdadera carta de naturaleza", así como una regla
"más racional", que sea aceptada por todas las administraciones y que tenga en cuenta el ciclo económico. También apostó por que se logre superávit en las fases altas del ciclo y se aumente la transparencia de las cuentas públicas de comunidades y ayuntamientos.
Finalmente, aseguró que, en línea con la 'Agenda de Lisboa', el Gobierno acaba de aprobar la primera fase del 'Plan de Dinamización' de la economía española, que calificó como "un ambicioso programa de reformas" para el conjunto de la legislatura. En este sentido, afirmó que el Gobierno hará una revisión del mismo cada año, entre los meses de febrero y marzo, con la finalidad de ver qué reformas se pueden ir introduciendo para conseguir los objetivos previstos.