El acoso al presidente Zapatero
Francesc de P. Burgera
16/02/2005
Por parte del Partido Popular y algunos medios de comunicación y sus comentaristas, se viene asediando al presidente del Gobierno con motivo de sus entrevistas y la información que se da de las mismas. Sobre todo, cuando esos encuentros tienen lugar con políticos nacionalistas, como ha ocurrido recientemente con el presidente del PNV, Josu Jon Imaz, o con el líder de ERC, el catalán Carod Rovira. Se apunta el temor, por algunos, de que el presidente Zapatero esté tratando de sondear posibles vías de solución al conflicto que vive el País Vasco. Incluso aventuran la posibilidad de que esté hablando con ETA. El jefe del Ejecutivo ha declarado, una y otra vez, que el grupo terrorista no conseguirá nada con el uso de la violencia y que lo único que tiene que hacer es confesar públicamente su decisión de abandonar las armas. Pero también hay que reconocerle que tiene, no sólo el derecho sino el deber de mantener contactos con los nacionalistas vascos para abordar el problema y ver cuales son las posibles salidas. Siempre sin abandonar la acción policial y la de la justicia en orden a la detención y enjuiciamiento de los terroristas, como viene sucediendo últimamente.
La situación en que vive el País Vasco no se puede solucionar sin contar con las fuerzas políticas vascas. Son ellas las que más han de poner de su parte. Y eso requiere contactos, entrevistas, en definitiva, diálogo. En ese sentido se pronunciaba el Pacto de Ajuria-Enea que firmaron todos los partidos democráticos vascos, nacionalistas y no nacionalistas.
Estos días se encuentra en España el presidente del Sinn Fein irlandés, Gerry Adams, con motivo de la presentación de su libro 'Memorias políticas. El largo camino de Irlanda hacia la paz'. En unas declaraciones a la SER, el político irlandés no ha querido establecer paralelismos entre el caso de Irlanda y el del País Vasco, porque "es difícil comparar procesos diferentes". Pero ha asegurado que para avanzar en la solución de cualquier conflicto "tiene que haber diálogo". Y un primer paso de ese diálogo, en mi opinión, es el que se ha de llevar a cabo entre las fuerzas políticas democráticas vascas y el presidente del Gobierno. Y de éste con los representantes de las instituciones de Euskadi. Encuentros que una vez podrán tener publicidad y otros permanecer en la discreción, para mejor poder avanzar en los pasos que hay que ir dando en busca de la solución definitiva. Personalmente, uno tiene confianza en el presidente Zapatero, si es que está sondeando las posibilidades de iniciar el camino en esta dirección. Lo que hace falta es que no le acosen por motivos partidistas, exigiéndole publicidad cuando, posiblemente, lo que más convenga en algún momento sea la discreción, para mejor alcanzar los objetivos que se persiguen.
OTR/PRESS