El juez Garzón comienza hoy a interrogar a 14 detenidos vinculados con los aparatos de captación e información de ETA
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón inicia este viernes la toma de declaración a los 14 presuntos miembros "legales" (no fichados) de la banda terrorista ETA detenidos el pasado miércoles en el País Vasco, Navarra, Valencia y Cádiz. Con su arresto y las cinco operaciones desarrolladas con anterioridad, gracias a la documentación intervenida al ex dirigente etarra Ibon Fernández Iradi, "Susper", se considera desarticulada la estructura de captación y reclutamiento de nuevos terroristas de ETA.
Redacción/diarioDirectoSe les atribuyen labores de captación de nuevos miembros, tanto para reclutar a otros como para realizar informaciones. Algunos de ellos habrían elaborado ya informaciones sobre potenciales objetivos para cometer atentados. De hecho, en los registros practicados se han encontrado informaciones sobre miembros del Cuerpo Nacional de Policía y de diferentes cargos políticos.
En Euskadi fueron detenidos
Anitz Esquisabel Barandiaran (en Lazkano, Guipúzcoa),
Arkaitz Hormaeche Bilbao y
Alaitz Arreche Hornes (en Zamudio, Vizcaya),
María Anunciación Alonso Curieses (en Santurce, Vizcaya),
Pagoa Zulueta Vázquez, (en Lejona, Vizcaya),
Estibaliz Goitia Iturraspe (en Lekitio, Vizcaya) y
Mario Corral Sáez de Viteri (en Luyando, Alava). Los arrestados en Navarra son
Ana Itxaso Güemes Oyarbide,
Koldo Rosado Martínez,
Eneko Pérez Milagro,
Xavier Flores Bengoechea (todos ellos en Pamplona), y
Mikeldi Díez Aldama, en Alsasua. En Valencia fue detenido
Asier Burgaleta Bajineta, y en Cádiz,
Ixone Fernández Bustillo.
Imputaciones concretasLos detenidos en Guipúzcoa y Valencia y la arrestada en Navarra
Ana Itxaso Güemes desempeñarían puestos de responsabilidad dentro de la estructura de captación y reclutamiento de individuos que han pasado a engrosar las filas de los terroristas etarras.
Por su parte, el detenido en Álava se encargaría de facilitar infraestructura a miembros de ETA que han entrado de forma clandestina o a aquellos obligados a esconderse y huir de la Justicia española.
Además, uno de los detenidos en Vizcaya podría haber realizado labores de colaboración directa para comandos armados, facilitando la infraestructura necesaria para su asentamiento. Los otros tres habrían realizado otro tipo de labores de colaboración, como la captación y reclutamiento de nuevos activistas y la elaboración de informaciones y vigilancias sobre personas contra las que ETA piensa atentar, labores también desarrolladas por la vizcaína detenida en Cádiz.
Sobre los detenidos en Navarra, se estima que dos de ellos habían sido reclutados por ETA para prestar una colaboración directa a los comandos asentados en la Comunidad Foral. El tercero cooperaba con sus conocimientos técnicos en el campo de la mecánica y el cuarto se encargaba de labores de apoyo.