Deuda por meteorito
Carmen Tomás
01/02/2005
Hace unos días en los pueblos del madrileño Corredor del Henares decenas de personas aseguraron haber visto caer del cielo una bola de fuego. Los expertos han dicho que podría ser un meteoroide, partícula que entra en la atmósfera terrestre, o un simple fragmento de chatarra espacial. El fenómeno no es nuevo, ya que el avistamiento de meteoros es diario y constante en todo el planeta. El caso es que en este último fenómeno conocido, parece que un vecino de Torrejón de Ardoz asegura que tiene en su poder el objeto que cayó del cielo, es decir un meteorito, ya que se habría recuperado un fragmento de roca.
Dice que una vez avistado y gracias a un ganadero que más o menos le marcó el lugar, lo encontró después de toda una noche de búsqueda. José Cuadrado, que así se llama el poseedor de tan preciado regalo del cielo para los investigadores, ha declarado que no tiene intención de entregarlo a las autoridades. Asegura que no sabe lo que dice la legislación al respecto, pero que lo que cae del cielo sólo es de Dios. Y suyo.
Lo novedoso del caso es que el tal José Cuadrado, que piensa convocar a los medios de comunicación, dice que si el Estado quiere la roca humeante tendrá que pagarle una deuda que tiene con él. Dice que si esto no sucede se lo entregará antes que a las autoridades españolas a las norteamericanas. El caso es obviamente una anécdota y no creo que abra ningún debate sobre la propiedad de los objetos que caen del cielo, que seguramente es un debate cerrado, ya que se deben entregar para la investigación. Pero, no cabe duda de que el tal señor Cuadrado tiene imaginación y podría haber encontrado -si es que hay alguna laguna legal- una nueva fórmula de permuta de una deuda estatal. Sabíamos que se pueden pagar deudas al Estado con joyas, con cuadros, con fincas. Pero a nadie se le había ocurrido que el pago podría realizarse a cambio de meteoritos o bolas de fuego estelares. De ser así, seguro que Mario Conde y tantos otros hubieran preferido contratar "avistadores" del cielo antes que perder algunos de los cuadros que formaban su patrimonio pictórico.
OTR/PRESS