El Vaticano anuncia que el cuadro clínico del Papa es estable tras las terapias respiratorias de la noche El Papa Juan Pablo II se encuentra hospitalizado, con cuadro clínico estable, después de que la noche de este martes se le aplicasen varias terapias respiratorias. Según el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro Valls, el Pontífice no ha perdido en ningún momento el conocimiento y tampoco se le ha realizado ninguna Tomografía Axial Computerizada (TAC) y aún menos una traqueotomía. "La situación es tranquila". "Si no fuera así no me volvería tranquilamente al Vaticano", sentenció Navarro Valls, que en todo momento transmitió tranquilidad.Redacción/diarioDirectoEl Papa
Juan Pablo II ha sido sometido durante la noche
"a terapias de asistencia respiratoria que le han permitido la estabilización del cuadro clínico", según indicó un comunicado oficial del Vaticano.
"Los parámetros cardiorrespiratorios y metabólicos están en los límites de lo normal", anunció el portavoz del Vaticano,
Joaquín Navarro Valls, quien confirmó la diagnosis realizada al Papa durante la noche de una
"laringo-traqueitis aguda con episodios de laringo-espasmo".Navarro Valls añadió que el Papa descansó algunas horas durante la noche, mientras que algunos rumores hablan de que incluso desayunó ligeramente.
Respecto a la mejoría del Papa, Navarro Valls comentó que el Pontífice no ha perdido en ningún momento el conocimiento y que tampoco se le ha realizado ninguna Tomografía Axial Computerizada (TAC) y aún menos una traqueotomía. El portavoz comentó incluso que dejó al Papa celebrando una misa con su secretario personal,
Monseñor Stanislao Dziwisz.
El Santo Padre se encuentra ingresado en el Hospital Gemelli desde anoche, bajo los cuidados del equipo médico de
Rodolfo Proietti, director del Departamento de Emergencias, quien podría emitir un parte médico a lo largo del día.
A su salida del hospital, el portavoz del Vaticano comentó que
"la situación es tranquila".
"Si no fuera así no me volvería tranquilamente al Vaticano", añadió Navarro Valls, quien esta mañana llegó al hospital romano en el que permaneció breve tiempo para visitar al Pontífice.
Navarro Valls, quien apareció tranquilo y sonriente, comunicó que las condiciones de salud de Juan Pablo II habían mejorado, que la fiebre había descendido a 37 grados y que había desaparecido el problema de laringo-espasmo, crisis respiratoria, que se había presentado durante la tarde de ayer.