Víctimas
Curri Valenzuela
28/01/2005
Los ataques socialistas a la Asociación de Víctimas del Terrorismo tras la manifestación del pasado sábado en Madrid encuentran, al fin, explicación. Al Gobierno le preocupa la reacción de la AVT ante la negociación con ETA que Zapatero está planeando, aunque José Blanco lo niega de forma vehemente y pese a que, no solo los supervivientes de los atentados de la banda terrorista y sus familiares, sino todos los demás españoles desconocemos el estado de los contactos del Ejecutivo con la banda.
Las negativas públicas del PSOE a las conversaciones con la banda se desmienten en privado por sectores del Gobierno implicados en esa tarea, por declaraciones de socialistas vascos que reconocen que los contactos existen, incluso por las versiones de ellos que están ofreciendo dirigentes de Batasuna a medios de comunicación. La guinda del reconocimiento a esas conversaciones la puso el miércoles el Alto Comisionado para las Víctimas del Terrorismo (¡que título más pomposo para tan pobre papel!), quien reconoció, ante los directivos de la AVT a los que recibió, que existe la posibilidad en un futuro cercano de un acuerdo con ETA. Peces Barba sondeó la opinión de las víctimas a una probable amnistía de presos etarras, que dejaría en la calle a muchos de los condenados por atentados sangrientos. Parece que la discusión entre ambas partes, posterior a que los de la AVT pusieran el grito en el cielo, fue más tirante que cortés. Y, conocidas estas gestiones, de pronto cuadra la reacción virulenta de los socialistas con la asociación que preside José Alcaraz por haber convocado la última manifestación. Cincuenta mil madrileños en las calles, sin que apenas mediara convocatoria de los medios de comunicación, son muchos. Y son, sobre todo, una prueba de que la AVT tiene seguramente más seguidores que el Ejecutivo Zapatero en su manera de afrontar la respuesta de la sociedad al terrorismo de ETA.
OTR/PRESS