Esperanza pierde los nervios
Fermín Bocos
28/01/2005
En Madrid no se habla de otra cosa.¿Qué le pasa a Esperanza Aguirre? ¿Por qué está diciendo las cosas que dice? No se entiende qué estado de nervios o que situación de expectativa de poder podría estar ventilándose en el seno de su partido para que una persona culta como ella y, por lo tanto, conocedora de la historia reciente de Europa, haya llegado a mencionar a la 'GESTAPO' -y a evocar en una larga subordinada nada menos que el Holocausto, el exterminio de seis millones de personas¡- intentado plantear una analogía con la actuación de la policía española por haber llamado a a declarar a dos militantes del PP que se encontraban entre la multitud que el pasado sábado insultó al ministro Bono.
El ministro de Defensa ha reiterado que tanto él, como su hijo, además de ser insultados y escupidos, recibieron un puñetazo. Frente a esa declaración del ministro ¿qué debería hacer la policía? ¿Mirar para otro lado? ¿Es así como cree la presidenta de la Comunidad de Madrid que hay que comportarse en relación con las autoridades del Reino de España? Si la agredida y zarandeada hubiera sido ella o cualquier otro dirigente de su partido, ¿qué habría dicho entonces? Sea a un funcionario público o sea a un particular, en el Reino de España, insultar es una falta y agredir, un delito. ¿Qué debe hacer la policía cuando tiene conocimiento de una situación de este jaez? ¿Dejarlo pasar? ¿Investigar? Y,¿cómo se investiga, si no es empezando por citar a posibles testigos o a presuntos responsables de la agresión o de los insultos? ¿Está diciendo la señora Aguirre que los afines al PP deberían tener bula? Sorprende, ya digo, que quien en tantas otras ocasiones dio pruebas de ponderación (por ejemplo: durante su etapa como presidenta del Senado) haya entrado en una fase de descontrol de verbo. Quien aspira a ser un referente de la gran familia de la derecha española, no debería perder de vista que el exceso de fervorín partidista conduce a la exageración y ésta a la insignificancia. Un mal día lo tiene cualquiera. Más de dos, empieza a ser otra cosa. La señora Aguirre no tiene ni idea de lo que fue la 'GESTAPO'. Jamás, ni de broma, debería ser evocada la ominosa memoria de tan siniestra y criminal organización.
OTR/PRESS