Periodismo basura
El Papa, los obispos y el Gobierno
26/01/2005
El pasado lunes, el Papa recibió la visita 'ad limina' de la mitad de los obispos españoles. La otra mitad serán recibidos el mes que viene. Juan Pablo II, en su discurso, denunció la política laicista del Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero por "restringir la libertad religiosa hasta promover un desprecio o ignorancia de lo religioso, relevando la fe a la esfera de lo privado, oponiéndose a su expresión pública". No tengo noticia de que el Gobierno español haya prohibido ninguna expresión pública de la fe. Es más. Precisamente dos días antes, el sábado día 22, se celebró aquí en Valencia la fiesta de San Vicente Mártir, patrón de la ciudad. Y como viene siendo tradicional, la imagen del santo fue llevada en procesión por las calles de Valencia. Dándole escolta, como es costumbre, soldados pertenecientes a las Fuerzas Armadas españolas, imagino que con el beneplácito y autorización del ministro de Defensa del Gobierno socialista, don José Bono, de quien dependen.
En su homilía de la misa celebrada en la Catedral, el arzobispo de Valencia, monseñor García-Gasco, se permitió decir lo siguiente: "El santo fue condenado injustamente por su fe, porque no cedió a las presiones poderosas de su tiempo, y también hoy, los cristianos somos condenados injustamente por la misma fe". Y adelantándose a lo que dos días después diría el Papa, hizo un llamamiento a la fortaleza y el testimonio cristiano sin miedos, "ante una realidad que preocupa a muchos católicos que ven cómo por su fe cristiana se les ridiculiza, insulta o se les infunde miedo desde el poder político gobernante en España". No tengo noticia de que los católicos que asistieron a la procesión y demás actos fuesen insultados o ridiculizados por nadie. Y en cuanto al miedo que pueda infundir "el poder político gobernante en España", queda desmentido al permitir que miembros de las Fuerzas Armadas, que dependen del Gobierno, desfilasen escoltando la imagen del santo durante todo el recorrido de la procesión, con gran satisfacción y aplauso de los fieles devotos de San Vicente Mártir. Y aún se permitió afirmar el ilustre prelado valenciano: "Cuando la autoridad política no respeta la libertad religiosa, no hay democracia". ¿Pero qué dice éste hombre? ¿Que "cuando la autoridad política no respeta la libertad religiosa no hay democracia"? Y cuando la autoridad religiosa no respeta la libertad política, ¿qué es lo que hay?
Pero volvamos a las palabras del Papa. Se refirió Su Santidad, en su discurso ante los obispos españoles, a los medios de comunicación, cuya Jornada Mundial, por cierto, se celebrará el 8 de mayo próximo. Y lo hizo advirtiendo a los medios que "presentar a los otros en términos hostiles siembra la semilla del conflicto que puede llevar a la violencia, la guerra e incluso el genocidio". Y lamenta el Santo Pontífice "que puedan usarse los medios de comunicación para demonizar a los otros grupos sociales, étnicos y religiosos, fomentando el temor o el odio". ¿Son conscientes los señores obispos españoles de lo que se transmite, o más bien se vomita, a través de las 'ondas populares' del medio de comunicación del que la Conferencia Episcopal es propietaria? ¿De cómo se trata a los "otros"? ¿En qué "términos tan hostiles"? Laus Deo.
OTR/PRESS