Gritos contra Zapatero y Peces-Barba en la manifestación de contra el terrorismo en Madrid
La manifestación silenciosa convocada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo para pedir el cumplimiento íntegro de las penas para los etarras se tornó en una concentración en la que se profirieron gritos contra el presidente del Gobierno; el comisionado para las Víctimas, Gregorio Peces Barba, ambos ausentes, y contra la cadena SER. El ministro de Defensa, José Bono, se vio obligado a abandonar la marcha ante los insultos e incluso un intento de agresión. El presidente de la AVT, Francisco José Alcaraz, manifestó su "total condena" ante esta actitud hacia el titular de Defensa y la cadena de radio porque "responden a cualquier interés pero no al de las víctimas".
Agencias/diarioDirecto
Pasadas las cinco de la tarde arrancaba la manifestación desde la Plaza de la Cibeles de Madrid encabezada por las víctimas con una pancarta en la que se leía 'Memoria, dignidad y justicia con las víctimas del terrorismo'. Desde el primer momento se escucharon gritos como "¿Dónde está Zapatero?" y contra Peces-Barba, ausentes de la concentración, así como elogios al PP. Se oyeron consignas como "una sola España", "?ZP dónde está?", "España unida jamás será vencida" o "El DNI no engaña, Euskadi es España", así como peticiones de dimisión de Peces-Barba.
Posteriormente, cuando más de media hora después se formó la segunda cabecera, la de los políticos, que portaban el lema "Comprometidos con las víctimas del terrorismo", Jordi Sevilla, y el secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, tuvieron que escuchar con un gran vocerío "?Dónde estás Zapatero?".
Junto a ellos estaban la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón, el secretario general del PSOE de Madrid, Rafael Simancas, el ex secretario de Estado de Seguridad Ignacio Astarloa y el secretario general del PP y ex ministro de Interior Angel Acebes, cuya labor ensalzaron los manifestantes.
El ambiente se caldeó de tal manera que el ministro de Defensa, José Bono, se vio obligado a abandonar la marcha ante los insultos e incluso, según testigos presenciales, sufrir un intento de agresión.
El titular de Defensa, en declaraciones a RNE, manifestó su "tristeza" por haberse encontrado con gente "que no ama la libertad".
Bono, que no estaba en la cabeza de la manifestación, aseguró haber ido a la misma como un ciudadano más y acompañado por su familia "para mostrar su apoyo y cercanía con los que sufren el terrorismo directamente y con los que murieron para honrar su memoria".
Indignación justificada
El ministro de Administraciones Públicas, Jordi Sevilla, subrayó que el "grito mayoritario" de la manifestación debía ser "todos unidos contra el terrorismo". Visiblemente serio ante el cariz que tomó la concentración, Sevilla indicó que había "mucha justificada indignación contra el terrorismo".
"Los objetivos que se estaban persiguiendo, que no haya salidas de la cárcel de terroristas antes de tiempo, se están consiguiendo justo estos días", dijo. "Creo que esto debería ser motivo de alegría y de orgullo de todos los demócratas y de todos los que estamos contra el terrorismo y deberíamos dejar aquello que nos divide en un segundo plano y estar todos unidos contra el terrorismo." A su juicio este debería ser el grito mayoritario de hoy. "También se ha escuchado en las calles de Madrid y yo me quedo con esto", dijo.
Pasadas las siete de la tarde, centenares de personas procedentes de la manifestación se congregaron frente al número 32 de Gran Vía donde se encuentra la sede de la Cadena SER, entre otros medios del grupo PRISA.
Los congregados, cercanos al millar, gritaron lemas como "hijos de puta", "Polanco, cabrón somos un montón", "¿dónde están, no se ven, los cabrones de la SER?" y "Grupo PRISA, España no se pisa".
La concentración, que también lanzó proclamas solicitando conocer la verdad sobre el 11-M, obligó a la Policía a cortar el tráfico en ambos sentidos en esta vía del centro de la capital y a custodiar la sede de la emisora de radio durante más de una hora. En este punto, se corearon lemas como "no a Zapatero el 20 de febrero"; "no musulmana, España cristiana"; "¿quién lo diría, la SER con policía?"; "hasta morir, España a seguir" o "¿dónde están, no se ven los sicarios de la SER?".
Junto a las víctimas
El presidente de la AVT manifestó su condena ante esta concentración ante la sede de la cadena de radio asegurando que "responde a cualquier interés pero no al de las víctimas".
Igualmente, rechazó los insultos y el intento de agresión a Bono de quien dijo que es una persona que "siempre está con las víctimas del terrorismo".
"En toda manifestación hay descerebrados que intentan aprovechar para defender sus intereses y dar rienda suelta a sus odios", dijo, asegurando que son actitudes que no encajan con el sentir de las víctimas ni con el de los asistentes a la manifestación. No obstante, subrayó que estos incidentes no deslucieron el éxito de la convocatoria porque "lo más importante es que el sentir de los manifestantes estaba con las víctimas".
El secretario general del PP, Angel Acebes, también condenó "los insultos e intentos de agresión" y destacó como uno de los mensajes de la manifestación que "no es el momento de negociar con ETA, sino de su derrota final y de que los terroristas cumplan íntegramente las penas".
Acebes, cuyo nombre fue muy coreado por los manifestantes, explicó que la actuación de unos "pocos intolerantes" no podía desvirtuar el "gran éxito" de una convocatoria en la que miles de ciudadanos han apoyado a las víctimas del terrorismo, les han dicho que no están solas y que los demócratas tienen que seguir luchando unidos. Por su parte, el Alto Comisionado para las Víctimas, Gregorio Peces Barba, eludió comentar las críticas recibidas por no asistir a la convocatoria.