El Barcelona recupera crédito y el Athletic apela a la heroica
El FC Barcelona se impuso con facilidad (3-0) a un débil Racing de Santander y se afianza en la posición de líder lo que ayuda a mejorar su imagen de juego tras la victoria agónica que consiguió la semana pasada, mientras que el Athletic logró una remontada histórica ante un Osasuna que desperdició su gran ventaja inicial; en partidos adelantados de la vigésima jornada de la Liga.
Agencias/diarioDirecto
Después de salvar agónicamente al equipo la pasada jornada frente a la Real Sociedad, el Camp Nou presenció como el líder de la Primera División mejoró notablemente su fútbol ante un timorato rival y, ante la previsible llegada de refuerzos, metió presión a sus perseguidores con una clara victoria.
El choque dio comienzo de manera trepidante con sendas ocasiones de gol para ambos equipos, ya que Javi Guerrero envió el esférico fuera por poco, y seguidamente el camerunés Samuel Eto'o no perdonó y tras una asistencia de Xavi introdujo el balón en la red. El resto de la primera mitad se desarrolló con más tranquilidad, los hombres de Lucas Alcaraz tuvieron que retrasar sus líneas y los azulgranas continuaron creando ocasiones de peligro lideradas por Giuly, Márquez y Deco, que no fueron capaces de ampliar la distancia en el marcador.
Tras el descanso, más de lo mismo. La tónica del partido continuó con ataques constantes de los 'culés' ante la imposibilidad de los santanderinos de llegar a las proximidades de Valdés. Después de unos minutos en esta línea, el partido cambió su rumbo y como pasara la semana anterior, el Barcelona se durmió y los visitantes empezaron a generar ocasiones, pero sin serios problemas.
El equipo de Rijkaard despertó tras un aviso de Regueiro, y a pesar de la ausencia de Puyol, que se tuvo que retirar lesionado tras recibir un cabezazo, logró su segundo tanto por mediación de una gran jugada personal de Ronaldinho Gaucho en el que era su partido 50 en Liga. Sin apenas tiempo para que el Racing se colocara, el portugués Deco amplió distancias en el marcador, dejando sentenciado el encuentro, que supuso un año de imbatibilidad barcelonista en el Camp Nou.
Espectacular remontada en San Mamés
En el otro choque de la jornada, el estadio de San Mamés fue testigo de un apasionante partido plagado de goles de gran calidad, donde el Athletic sufrió y logró una remontada épica ante un buen juego del Osasuna que acabó perdiendo la ventaja inicial.
Los ojos de la Catedral estaban nuevamente puestos en el joven Fernando Llorente, pero sin embargo fue un viejo ídolo de la afición rojiblanca, el denostado Julen Guerrero, el que certificase en el último momento la heroica victoria de los de Valverde.
Las cosas no comenzaron demasiado bien para el Athletic. Una sobresaliente jugada del uruguayo Pablo García avisó del peligro visitante y abrió lo que parecería un sencillo triunfo 'rojillo'. El zurdo del Osasuna recibió el esférico y se deshizo de dos adversarios hasta llegar al borde del área, donde se sacó un acertado disparo con su pierna mala que resultó imparable para Aranzubia.
Tras este tanto, los 'leones' intentaron la igualada pero nada pudieron hacer. García empañó su espectacular participación con alguna fea acción, pero pese a ello recibió los merecidos aplausos de la grada. Con el marcador a favor, los 'rojillos' se crecieron y fueron superiores en todo momento.
A la vuelta del descanso, el Athletic no reaccionó y los hombres de Javier Aguirre aprovecharon la pasividad local para ampliar su ventaja con distintas y espectaculares formas de remate; Webó de cabeza y Puñal de libre directo. Los bilbaínos, aunque tarde, tiraron de sus mejores jugadores y acortaron distancias por medio de Yeste, que anotó dos golazos que inspiraron la remontada, aunque no terminaría el encuentro por expulsión.
Los minutos finales del partido fueron de infarto, continuas ocasiones de peligro por parte de ambos equipos, contraataques y jugadas de calidad que llevaron a los locales a controlar el partido tras el gol de Tiko y la salida al campo de Julen Guerrero, que fue el encargado de cerrar la merecida victoria ante la decepción de un Osasuna abrumado por el carácter de los de Ernesto Valverde.