Ibarretxe pedirá un encuentro con Zapatero y Rajoy para abrir una negociación y evitar que den un "portazo" al Plan
El lehendakari, Juan José Ibarretxe, emplazará formalmente y por escrito entre este martes y el miércoles al presidente del Gobierno central, José Luis Rodríguez Zapatero, y al líder del PP, Mariano Rajoy, para mantener un encuentro conjunto en La Moncloa y volver a solicitar la apertura de un proceso de negociación, ante el "pacto del no" que, a su juicio, han reeditado ambas formaciones para rechazar "de un portazo" en el Congreso la propuesta de Nuevo Estatuto, aprobada por mayoría absoluta en la Cámara vasca.
Agencias/diarioDirecto
Ibarretxe insiste en la necesidad de abrir un proceso de diálogo, ya que, de lo contrario, según advirtió la portavoz del Ejecutivo de Vitoria, Miren Azkarate, el conflicto político vasco "se multiplicará por un millón", lo que significa que "continuará" la actual situación "de crispación y confrontación".
En la comparecencia de prensa habitual tras el Consejo de Gobierno, Azkarate recordó la oferta de diálogo que el lehendakari transmitió el pasado día 13 a Zapatero para "aprovechar" la "oportunidad" que, según dijo, supone el Plan Ibarretxe y abrir así una "puerta de esperanza" para la solución.
Sin embargo, lamentó que el jefe del Ejecutivo central rechazará el diálogo con las instituciones vascas y el lehendakari, y haya preferido llegar a un "acuerdo" con el PP para volver a "reeditar" así "la Coalición del no", con el fin de rechazar "sin diálogo previo alguno", una decisión tomada por la mayoría en el Parlamento vasco".
En este punto, se refirió al más que probable 1 de febrero como fecha definitiva para debatir el Plan en el Pleno del Congreso, en lugar del 8 de marzo, tal y como se preveía inicialmente.
Así, anunció que, "en vista de que lo que pretenden Zapatero y Rajoy unilateralmente es que, sin pena ni gloria, se entierre una decisión democrática tomada por el Parlamento vasco, votando 'no' en el Congreso, sin diálogo y sin negociación previa", Ibarretxe ha decidido emplazar a ambos dirigentes para mantener "a la mayor brevedad posible" un encuentro conjunto y pedirles que no rechacen "de un portazo" la propuesta.
"Dado que forman parte de un pacto", explicó Azkarate, se emplazará a ambos para mantener dicha reunión en La Moncloa, "en la sede donde se ha formalizado" dicho pacto, apostilló, al tiempo que precisó que el emplazamiento se hará por escrito entre hoy y mañana a los dos líderes políticos.
El objetivo será volver a "reiterar" la petición formal que el lehendakari ya trasladó a Zapatero de abrir un período de diálogo y negociación, "entendiendo que solamente ahí es donde puede surgir un punto de encuentro y estando plenamente convencidos de que siempre se está a tiempo de negociar".
"Una propuesta aprobada por mayoría absoluta del Parlamento vasco no se puede rechazar con un portazo sin ni siquiera haber dado una oportunidad de diálogo y a la negociación", insistió, a la vez que aseguró que la propuesta de Nuevo Estatuto contiene los "mimbres necesarios para construir entre todos la solución". Según destacó, dicha propuesta "ha obligado y está obligando a moverse a todos; al PSOE, a Batasuna y a la propia ETA".
Multiplicar el problema
De no abrirse ese proceso de negociación y ser rechazada la propuesta en el Congreso, como es previsible que suceda, el Gobierno vasco se mostró "convencido" de que tanto Zapatero como Rajoy "no harán sino multiplicar por un millón el problema político vasco".
En este sentido, Azkarate precisó que si no se abre ese periodo de diálogo, lo que sucederá es que "el conflicto vasco seguirá" y "en unos momentos en los que la sociedad empezaba a ver una puerta abierta a la esperanza, el cerrar esa puerta de un portazo ciertamente lo único que va a hacer es que esta situación de crispación y confrontación continúe".
"Este no es el camino de la solución -dijo en alusión al pacto entre PSOE Y PP-, porque han transmitido a todos los vascos que su autogobierno no lo decidirá la sociedad vasca democráticamente, ni el Parlamento vasco, sino el señor Rajoy y el señor Zapatero o el PP y el PSOE conjuntamente y sin contar con nadie más", denunció.
Movimientos de Batasuna
En su valoración sobre la actual situación política, el Gobierno vasco valoró de forma "positiva" los "movimientos" que se están dando en el mundo de Batasuna. No obstante, subrayó que "las declaraciones y las palabras tienen que ir acompañadas de hechos concretos".
En este punto, Azkarate aseguró que el Ejecutivo de Ibarretxe "no tiene ninguna información" sobre las intenciones o no que pueda tener ETA de declarar una tregua y abogó por obrar con "prudencia y no establecer hipótesis al respecto".
En cualquier caso, reiteró que el Gobierno vasco está "convencido" de que en el año 2005 "vamos a conseguir abrir definitivamente un escenario de paz y de normalización política en Euskadi" e insistió en que "estamos en una fase post-ETA".
Consideró que, en estos momentos, se hace "más necesario que nunca" una declaración de ETA en la que anuncie el abandono "definitivo" de la violencia, para que sea la sociedad vasca la que se pronuncie, "libre y pacíficamente", sobre su propio futuro, y subrayó que también es preciso que "todos tengamos la altura de miras y la valentía política necesaria para aprovechar esta oportunidad, que sin duda puede ser efectivamente histórica".
En este sentido, manifestó que los tres socios del Gobierno van a ser "agentes activos y dinamizadores" en la construcción y materialización de dicho proceso de paz y de normalización política, y contribuirán, "por todos los medios", a impulsar un clima de ilusión y de esperanza que, "sin duda, se ha instalado en la sociedad vasca".
Así, aprovechó para condenar y mostrar su "repulsa" por los últimos actos de kale borroka sucedidos este fin de semana y, advirtió, en este sentido, que "ningún proceso de paz va a ser creíble mientras sucedan" estos hechos.
En la misma línea, condenó el ataque sufrido en San Sebastián por Mikel Martín, miembro de Zutik y de la Asociacion de Gays y Lesbianas de Euskadi, supuestamente por dos militares que le preguntaron si estaba a favor de ETA o del Plan Ibarretxe.