Hipótesis inquietante
Ramón Pi
13/01/2005
El profesor Alberto de la Hera, ocho años director general de Asuntos Religiosos con los tres ministros de Justicia del Partido Popular, me dijo hace unos días que no se podía imaginar al PSOE enviando el 'Plan Ibarretxe' al cesto de los papeles, y que no sabía cómo se las arreglaría Rodríguez, pero que encontraría la manera de no votar en contra. Alberto de la Hera es catedrático de Historia y de Derecho Canónico, lo que significa que no es un analista político, pero posee una cabeza magníficamente organizada, y sus intuiciones son muy dignas de ser tenidas en cuenta. Yo no tengo su cabeza, pero poseo el oficio del observador político, y empecé a dar vueltas a las palabras de mi amigo. Y resulta que no es tan absurda la hipótesis que plantea, en cuanto se ponen en relación con frialdad profesional los elementos de este embrollo.
En efecto: los socialistas nos han llenado los medios de comunicación de grandes palabras patrióticas, pero es lo cierto que los hechos (que son lo que cuenta) hasta ahora no han puesto el menor obstáculo a que vaya prosperando, pasito a pasito, la iniciativa del PNV. ¿Por qué ocurre eso? Por tres razones básicas: primera, porque Rodríguez tiene pavor a aparecer alineado con el Partido Popular, aunque sea en este asunto; Rodríguez sabe muy bien cómo ganó la Moncloa, y en qué circunstancias anómalas y emocionalmente excepcionales tras los atentados de Madrid, y sabe, por tanto, que necesita vitalmente destruir al PP antes de las próximas generales si quiere repetir mandato. Segunda, porque el partido socialista está loco por volver a tocar poder en el País Vasco, y la única posibilidad es aliándose con el PNV, si es que no quiere formar coalición de gobierno con el PP. Tercera, porque después del 'Plan Ibarretxe' llegará el proyecto del Gobierno autonómico catalán, avalado por una mayoría aplastante del Parlament, y Rodríguez sabe que depende del apoyo de los separatistas catalanes de Esquerra para seguir en La Moncloa.
En estas condiciones, no es descartable este escenario: llega el 'Plan Ibarretxe' al Congreso. La Mesa (ya lo han anunciado los socialistas) lo admite a trámite, cosa muy escandalosa, porque me gustaría a mí ver si el PSOE haría lo mismo con una proposición de ley que restableciera la pena de muerte o negase el voto a las mujeres. Una vez admitido a trámite, se inicia un proceso de debate parlamentario, en el que se modifican, más o menos cosméticamente, algunos aspectos más obscenamente anticonstitucionales y se le añaden aportaciones procedentes del mal llamado “plan López”, que en realidad es el plan Guevara, nacionalista vasco peleado con el PNV y hoy en las filas del PSOE. Y terminado este proceso, el PSOE vota a favor del texto resultante, que ya no es, en sentido estricto, el 'Plan Ibarretxe', pero que deja contento al PNV y en estupendas condiciones para seguir reclamando indefinidamente. ¿Es tan absurdo eso? A mí, sinceramente, no me lo parece. Podemos estar en vísperas de un bochorno nacional de esta magnitud.
OTR/PRESS