Nos quedamos sin médicos
Francisco Muro de Iscar
13/01/2005
La CESM, el principal sindicato médico español, acaba de lanzar la voz de alarma: nos estamos quedando sin médicos en España. Y, hoy por hoy, si no hay médicos suficientes, lo que habrá será mayores listas de espera y peor calidad. Faltan profesionales en muchas especialidades; las jubilaciones forzosas que están aplicando algunas autonomías, como Cataluña, agravan el problema; en quince años, dejarán su puesto de trabajo, por diversas razones, unos 12.000 profesionales; la feminización de la profesión, con la consiguiente demanda para compatibilizar la vida familiar y profesional, es otro factor clave. Pero la clave del problema, que también denuncia la CESM, es que no ha habido una planificación de recursos humanos, que la precariedad en el trabajo de estos profesionales es elevadísima y que, además, las ofertas para irse a trabajar fuera de España, es creciente y está teniendo una amplia respuesta. Ser médico en España es una apuesta todavía vocacional, muy mal pagada, con enormes riesgos, que empujan a practicar una medicina defensiva, y con una valoración social cada vez menor.
La formación de un médico es enormemente costosa y larga no se puede detener en ningún momento de su vida- y, afortunadamente, tenemos unos profesionales excelentemente formados. El sistema MIR, con sus defectos, ha producido una clase médica de gran nivel y nuestros médicos son iguales o mejores que los de cualquier país de primer nivel. Pero no se les puede pedir que sean héroes ni que se mantengan en la sanidad pública a cambio de un sueldo ridículo y de un futuro precario. Los ciudadanos exigimos una sanidad de primera, para todos para los mayores, cada vez más; para los inmigrantes, cada vez más- 24 horas al día los 365 días del año. Sin más inversión no es posible. Pero sin unos profesionales motivados, bien formados, pagados como merecen y con unas expectativas de carrera profesional, es impensable. O el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas se ponen las pilas o acabaremos teniendo unos médicos de primera y una sanidad de tercera.
OTR/PRESS