Zapatero pide el 'sí' a la Constitución porque traerá una UE "más democrática, más solidaria y más eficaz"
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, confió este martes en que los españoles voten 'sí' a la Constitución Europea el 20 de febrero y destacó que ésta se traduce en "una Unión más democrática, más solidaria, más eficaz y con una mayor proyección exterior", en su comparecencia ante el Pleno del Congreso de los Diputados para pedir su autorización para la convocatoria del referéndum.
Agencias/diarioDirecto
Zapatero destacó que el 20 de febrero "los ojos de toda Europa estarán puestos en España", que será el primer país de la UE en someter el Tratado a consulta popular. "Estoy convencido de que el pueblo español dará un ejemplo de responsabilidad democrática y renovará su compromiso con el proyecto europeo", prosiguió, y de este modo España "alentará a otros Estados".
En este sentido, advirtió de que "el rechazo de la Constitución en alguno de los Estados miembros podría generar una situación de crisis con el consiguiente riesgo de parálisis del proyecto de construcción europea". "Ello podría dejar inerme a Europa, sin una adecuada capacidad de respuesta ante los desafíos que ahora debe hacer frente", remachó.
El jefe del Ejecutivo defendió la convocatoria de un referéndum no sólo porque se trata de una "decisión trascendente", sino también porque la propia Constitución responde a la constatación de que es necesario "aproximar más la Unión y sus instituciones a los ciudadanos, paliando así su lejanía y su frecuente desinterés". Por ello pidió a todas las fuerzas que den información suficiente para que "el voto se ejerza con pleno conocimiento, madurez y libertad".
Zapatero destacó que todas las fuerzas políticas están a favor del referéndum y subrayó que los motivos por los que algunos se oponen al Tratado -"la profundidad del proyecto o el ritmo al que debe avanzar"- "no conforman el núcleo esencial del proyecto europeo común, el que puede ser compartido por todos los países de la UE".
El presidente dedicó su intervención a desgranar los beneficios que ha logrado España de su pertenencia a la UE -"una modernización a paso de gigante"- y las ventajas que aporta la Constitución Europea destacando que su legitimidad se funda "no sólo en los Estados, sino en los ciudadanos", con una Carta de Derechos Fundamentales que los ciudadanos podrán reivindicar ante los Tribunales.
"Si Europa en su conjunto avanza, nosotros lo haremos también, no debemos escatimar esfuerzos para continuar en la senda positiva que emprendimos con nuestra adhesión", proclamó Zapatero. "Pido a los ciudadanos que renueven su confianza en Europa y que seamos los primeros, sobran razones para ello: una Europa fuerte y unida es lo mejor para una España unida y fuerte, una Europa pacífica y solidaria es imprescindible para un mundo solidario y en paz", manifestó.
Reconocimiento de las lenguas
Destacó además la incorporación de los valores "del pluralismo, la no discriminación, la tolerancia, la justicia, la solidaridad y la igualdad de hombres y mujeres" e integra el debate sobre la violencia de género. En esta línea, defendió además la voluntad del gobierno de "representar la riqueza diversa de España" con la iniciativa de que se reconozca un estatuto a las lenguas cooficiales.
Zapatero subrayó que el nuevo Tratado "nace con vocación de permanencia, de construir un marco constitucional que permita seguir avanzando en la integración de una Europa más amplia, más diversa y más fuerte".
Entre sus ventajas, recalcó que defiende la "cohesión económica, social y territorial, constitucionaliza el modelo social europeo y permite profundizarlo, orientarlo al pleno empleo y al progreso", que aporta una cláusula de "ayuda mutua" en caso de catástrofe o ataque terrorista y que potenciará la cooperación al desarrollo y la acción exterior, dotándose de personalidad jurídica y de un presidente estable y un ministro de Asuntos Exteriores.
España, impulsora
Recordó asimismo que España ha sido impulsor de algunas políticas importantes de la UE, como la implantación de la idea de Europa de los ciudadanos, la apuesta por la Europa social, la defensa de la cohesión económica y social, el énfasis en la lucha contra la delincuencia organizada, el narcotráfico y el terrorismo y el refuerzo de la estabilidad y el mediterráneo y el acercamiento a Iberoamérica.
Para España, dijo, la pertenencia a la Unión, que en su día era un "horizonte", es ya un "éxito incuestionable desde el punto de vista político, económico y social". Como ejemplo, apuntó que desde 1986 España ha recibido transferencias netas por importe del 0,7 por ciento del PIB anual: "es difícil encontrar en las historia un ejemplo similar de solidaridad", dijo.
Además, argumentó que con la entrada en la UE "ha aumentado la renta de los agricultores", "las empresas han podido competir en mejor situación; España tiene "una moneda fuerte que permite tipos de interés bajos, da acceso al mayor mercado económico del mundo y otorga una proyección internacional", y ha avanzado en aspectos sociales como la promoción de la igualdad entre hombres y mujeres.
Por ello, se declaró "persuadido de que ahora se hace necesario aprobar el Tratado Constitucional", dado que "es el marco en el que se van a desarrollar las políticas que tantos beneficios han venido reportando".