Milagro sobre ruedas
José Cavero
10/01/2005
Se ha vuelto a producir un auténtico milagro laico en el sentido de algo insólito, que rompe tendencias y causa sorpresa más allá de lo imaginable: el número de víctimas mortales durante los veintitrés millones de desplazamientos que se han realizado en nuestro país durante el tiempo de las celebraciones navideñas se ha reducido de manera extraordinariamente sensible con relación al año precedente. Del orden de medio centenar de muertos menos, nos aseguran las estadísticas divulgadas sobre el particular. Y algo parecido ha sucedido en los últimos meses con ocasión de otros puentes o salidas masivas de ciudades hacia la periferia: la reducción de víctimas mortales, no se sabe bien por qué, se ha rebajado de manera extraordinaria, y bien podríamos decir que milagrosa. ¿A qué se debe, qué está sucediendo? Parece que hay varios factores, y cabe suponer que a medida que estos datos y tendencias se confirmen será preciso prestar al fenómeno toda la atención que merece el hecho altamente relevante de que, de un año para otro, pudiera producirse algo así como un millar menos de víctimas de la carretera, o acaso, incluso más...
¿Qué factores están funcionando e inciden hasta ese punto en el comportamiento más sensato, más razonable y menos suicida de nuestros compatriotas al volante? Que se sepa, no se ha producido todavía ningún análisis determinante de lo que sucede, aunque sí algunas observaciones: se ha anunciado un carné por puntos que, con toda probabilidad, y según experiencias recogidas en otros países, también tendrá repercusión positiva en la reducción de accidentes y de víctimas. Pero antes de que se hayan llegado a conocer en su totalidad tales normas nuevas, más estrictas y restrictivas, y antes de que se pongan en práctica, parece que ya están demostrando su eficacia, acaso porque los conductores se esfuerzan en valorar en su justa medida el permiso de conducción del que disfrutan, y que en fecha próxima podrían verse privados por incumplimiento de normas del código de circulación. Estaríamos ensayando, mentalmente, nuestro propio comportamiento de futuro, con extraordinarios beneficios ya en el presente...
¿Qué más ha sucedido de novedoso? Que se han comenzado a emplear las pantallas informativas existentes en muchas carreteras, particularmente las autovías, y que en ellas se proporcionan mensajes de estímulo para evitar accidentes, del tipo: “En las navidades del año pasado perecieron en accidente xxx personas”. ¿Es suficiente estímulo? También la campaña televisiva sobre accidentes ha podido cooperar, con su mayor tremendismo, en que se vaya creando un clima favorable a mayor prudencia y cautela a la hora de ponerse al volante. Lo cierto es que hay una formidable noticia que celebrar: si bien aún sigue siendo extraordinaria la cosecha de cadáveres que deja la carretera cada fin de semana, operación veraniega, puentes y celebraciones de semana santa o de navidad, lo cierto es que la disminución es admirable y asombrosa. Un auténtico milagro sobre ruedas, como decíamos...
OTR/PRESS