El principal grupo suní renunciará a boicotear las elecciones si Washington fija una fecha de retirada
A pesar de que Irak vivió este domingo una nueva jornada de violencia, que se ha cobrado la vida de ocho soldados de la coalición -entre ellos siete ucranianos- y entre cinco y ocho civiles iraquíes, este lunes por la mañana se dio un buen paso en el camino hacia la celebración de las elecciones nacionales, previstas para el 30 de enero, después de que el grupo suní más influyente del país se mostrara dispuesto a abandonar su llamamiento a un boicot de los comicios si Washington fija una fecha de retirada.
Agencias/diarioDirecto
Los miembros de la poderosa Asociación de Eruditos Musulmanes transmitieron este lunes su petición a un importante funcionario de la Embajada estadounidense en un encuentro celebrado este domingo, expresó el un informante suní bajo el anonimato. El encuentro fue confirmado ayer por el portavoz de la misión diplomática estadounidense, Bob Callahan, que señaló que un importante funcionario de la Embajada, cuyo nombre no reveló, se reunió con prominentes miembros de la asociación para persuadirles de que participen en las históricas elecciones previstas para el 30 de enero.
Este portavoz describió el encuentro como un "intercambio de opiniones", pero no aportó detalles sobre los temas analizados.
Indicó además que el embajador estadounidense John Negroponte no estuvo presente en la cita. Los líderes suníes habían solicitado por su parte que la votación fuera pospuesta, sobre todo debido a que las áreas de Irak donde ellos predominan se están viendo azotados por la violencia y no ha sido posible comenzar con los preparativos.
Mientras, la violencia continúa sobre el terreno. Soldados estadounidenses abrieron fuego tras estallar una bomba al paso de su vehículo en un puesto de control al sur de Bagdad, con lo que mataron a al menos dos policías y a tres civiles, dijo este lunes un policía, apenas un día después de que el Ejército de Estados Unidos admitiera otro error, en el que murieron cinco civiles en un bombardeo en el norte de Irak.
No hubo inicialmente comentarios del Ejército sobre el tiroteo en el puesto de control, ocurrido en la noche de este domingo. El portavoz del Ministerio del Interior, el coronel Adnan Abdul-Rahman, dijo que un convoy norteamericano fue alcanzado por una bomba colocada al costado de un camino en Yusifiya, a 15 kilómetros al sur de Bagdad, y que los soldados abrieron fuego. El doctor Anmar Abdul-Hadi, del hospital al-Yarmuk, dijo que la cifra de víctimas era de ocho muertos y de 12 heridos.
Los comandantes estadounidenses han dicho que estaban cambiando de táctica en relación con la forma de responder a atentados en caminos.
En lugar de alejarse del sitio tras la explosión, ahora se detienen y tratan de combatir a los atacantes, quienes en ocasiones hacen estallar las bombas por control remoto, cuando están alejados de la escena.
Otros actos de violencia
También este lunes, en Kiev, el Ministerio de Defensa dijo que siete soldados ucranianos y uno kazajo que forman parte de la ocupación extranjera en Irak murieron en una explosión. El Gobierno ucraniano dijo que los siete soldados ucranianos y el cazajo murieron el domingo en una explosión ocurrida cuando se estaban cargando bombas en un avión, momento en el que uno de los artefactos hizo explosión.
Un portavoz dijo que el estallido se produjo después del mediodía. Ucrania ha enviado 1.650 soldados al sur de Irak. Los efectivos militares sirven en un contingente comandado por Polonia. En cuanto a Kazajstán ha contribuido con 27 zapadores, que también sirven bajo el comando polaco.
En Seúl, las autoridades dijeron que estudian informaciones sobre el secuestro de uno o dos surcoreanos por guerrilleros islámicos. Corea del Sur ha enviado 3.600 soldados a la población curda de Irbil, en el norte de Irak. Es el país que ha enviado más soldados a Irak después de Estados Unidos y del Reino Unido.
También este lunes, un soldado norteamericano asignado a la Fuerza de Tareas Bagdad murió al estallar una bomba adosada a un camino, dijo el Ejército, aunque no señaló cuándo se produjo el ataque. Además, el coronel Mohamed Mudhafir, subjefe de policía de Samarra, fue asesinado cuando desconocidos dispararon contra su automóvil desde otro vehículo, dijo el mayor Raed Ahmed, funcionario policial de Samarra.
Oposición más agresiva
El secretario norteamericano de Estado, Colin Powell, expresó este lunes sus esperanzas de que las elecciones presidenciales en Irak animen a los iraquíes a enfrentarse con mayor agresividad a los insurgentes.
El Gobierno estadounidense ha dicho que los comicios del 30 de enero deben celebrarse tal y como se ha previsto a pesar del clima de violencia que se vive en el país ocupado.
Powell vaticinó que la insurgencia continuará aún después de las elecciones. "La insurgencia tendrá que ser derrotada, por las fuerzas iraquíes, por las fuerzas de la coalición, pero también tenemos la esperanza de que será derrotada por la realidad de que el pueblo iraquí tenga un Gobierno que ellos eligieron y que pueden llamar propio", declaró Powell a un programa dominical de la cadena de televisión estadounidense CNN, desde Nairobi, donde asistió a la firma de un acuerdo de paz entre el Gobierno y los rebeldes de Sudán.
"Puede que esto les dé voluntad de comenzar a presionar a esos terroristas y homicidas y elementos del antiguo régimen que no forman parte del futuro, sino parte del pasado", dijo Powell. Asimismo, añadió que cree que una vez que los iraquíes estén en control de su propio Gobierno decidirán presionar a los insurgentes.
En su opinión, el aplazamiento o la suspensión de las elecciones no es la respuesta para acabar con la violencia. "Espero que esas piezas al conjugarse, la presión militar de la coalición, el aumento de la presión militar iraquí y un Gobierno elegido, comenzarán a derrotar a esta insurgencia", señaló el secretario de Estado a a la cadena conservadora Fox News.