Zarraluki gana el Nadal con 'Un encargo difícil' y Alzamora se lleva el Josep Pla con 'La pell i la princesa'
El escritor barcelonés Pedro Zarraluki ganó este jueves por la noche el LXI Premio Nadal de Novela con 'Un encargo difícil', una obra de supervivientes ambientada en la Mallorca de la posguerra, en una velada literaria que reunió en el Hotel Ritz de Barcelona, en la que se congregaron unos 800 invitados. El madrileño Nicolás Casariego fue el finalista del Nadal 2005 con la futurista 'Cazadores de luz'.
Agencias/diarioDirecto
Zarraluki, que se había presentado a concurso bajo el pseudónimo de Luis Montemayor, compartió el protagonismo de la noche con el balear Sebastià Alzamora que se llevó con la novela ambientada en el barroco 'La pell i la princesa' el Premio Josep Pla de prosa catalana.
Al recoger el premio de manos del secretario del jurado, Germán Gullón, Zarraluki tuvo un recuerdo para la recientemente fallecida Susan Sontag, con quien dijo compartir que una de las funciones de la novela es nutrir la conciencia. Para él, además de su función de "entretenimiento", la novela ha de procurar mostrar "cómo podemos cambiar la vida", y estas "buenas intenciones" fueron las que le llevaron a escribir el libro, en el que ha trabajado cuatro años.
El escritor (Barcelona, 1954) aseguró que esta novela es "el final feliz de una larga temporada" en la que se ha "divertido muchísmo" y la consideró "su primera gran novela" por lo que "quizá me ha costado tanto". Zarraluki intuyó que el premio "va a cambiar" su vida.
Zarraluki, ganador del premio Ciudad de Barcelona y el Ojo Crítico con la novela 'El responsable de las ranas' y del Premio Herralde con 'La historia del silencio', dijo que eligió el título por ser "sencillo" y "sugerente" para esta novela que narra el trabajo de un hombre con un pasado turbio para acabar con un espía alemán en Mallorca. Los personajes de la novela están en el extremo, "sin unos valores claros", y consideró que la posguerra es una época que "tiene mucho que dar".
El madrileño Nicolás Casariego, por su parte, afirmó que el título de su novela, una obra de intriga y de amor que recrea una sociedad futura en el que ha triunfado lo visual sobre la palabra, viene por que "cazadores de luz" es el nombre con que los científicos llaman a los ojos y casa con la obra porque es "muy visual". El escritor de la novela finalista, que también ha sido guionista de dos largometrajes, aseguró que no quiso hacer sólo una visión "crítica" de la sociedad consumista.
El jurado del premio estuvo formado por Germán Gullón, Antonio Soler -ganador el pasado año con 'El camino de los ingleses'-, Andrés Trapiello, Antonio Vilanova y Joaquim Palau. Un total de 273 novelas se habían presentado esta edición a concurso.
Premio Josep Pla
Asimismo, el balear Sebastià Alzamora (Llucmajor, 1972) se alzó con el XXXVII Premi Josep Pla de prosa en lengua catalana con la obra 'La pell i la princesa', un relato ambientado en la Viena del siglo XVII y en el que un trotamundos tras pasar a ser soldado de fortuna se enamora de una princesa de la corte.
Alzamora, quien ya había ganado el Premi Documenta y Ciutat de Palma, recogió el premio de manos del también balear Baltasar Porcel. El escritor ganador explicó que la novela plantea la "revolución que queda pendiente", que es la del "espíritu". El escritor espera que su obra "entretenga" y sea una "contribución digna" para las "imparables" lengua y la cultura catalanas a las que tiene el "orgullo de pertenecer".
El escritor balear dijo que la novela ha sufrido muchos cambios de título y que la obra contiene "magia" y "aventuras", pero matizó que le gustan sólo las novelas históricas que "sean buenas". Alzamora explicó que "ha jugado" con la historia y los rasgos de los personajes históricos porque el planteamiento de la novela "iba hacia aquí".
El jurado del galardón, que recibió 14 originales, estuvo formado por Francesc Escribano, Manel Ollé, Baltasar Porcel, Maria Mercè Roca y Joaquim Palau.