Rabanera espera que "no se llegue" a la suspensión de la autonomía vasca y apela al sentido común
El diputado general de Alava, Ramón Rabanera, expresó este sábado su deseo de que no se tenga que aplicar el artículo 155 de la Constitución, referido a la suspensión de las autonomías, porque, a su entender, supondría, llegar a una situación de "no retorno" para el acuerdo entre partidos.
Agencias/diarioDirecto
Además, advirtió de que el lehendakari tendrá "obligaciones" con Batasuna por los apoyos a su plan y expresó su convencimiento de que, al final, PSOE y PP llegarán a un acuerdo sobre su rechazo al proyecto de Nuevo Estatuto.
En una entrevista, Rabanera recordó que el artículo 155 de la Constitución "está ahí" y apeló al "sentido común" para que no se llegue a su aplicación "que sería de mucha gravedad, aunque lo que está ocurriendo también lo es".
"Yo espero que no se llegue a esa situación, porque esa situación sería que hemos llegado 'al no retorno' bajo el punto de vista de acuerdos entre los partidos y entre las instituciones, que es tan importante o más que entre los partidos", dijo.
Asimismo, recordó que, en sí, el artículo "ahí está" pero expresó su deseo de que "no se llegue". "Espero -agregó- que haya sentido común para que no se produzca ese hecho, que sería de mucha gravedad, aunque lo que está ocurriendo también lo es".
Advertencia
Por otro lado, el diputado general de Alava también expresó su convencimiento de que el lehendakari tendrá en el futuro una serie de "obligaciones" por los apoyos que recibió de Sozialista Abertzaleak y recordó, en este sentido, que el portavoz parlamentario de SA, Arnaldo Otegi, dijo que "ellos se iban a convertir en los garantes de que la propuesta del lehendakari vaya a donde tiene que ir".
A su juicio, el jefe del Gobierno vasco está ahora "atenazado" por el mundo de Batasuna "y todas estas ataduras llevan consigo una serie de obligaciones en un futuro; desgraciadamente así ha sido y esto nadie lo puede negar".
Rabanera, que lamentó que Ibarretxe no hubiera rechazado los votos de los parlamentarios de SA "porque su anuncio no fue en el momento de la votación, si no del debate", se mostró partidario de combinar las medidas políticas con las jurídicas para frenar el proyecto de Nuevo Estatuto. Para ello, pidió un pacto entre PSOE y PP.
"Yo creo que no es incompatible una cosa con la otra (que se debata en el Congreso e ir a la tribunales a denunciar este Plan), apuesto por las dos cosas. Es más, a mí me gustaría que fuera el Tribunal Constitucional el que lo rechazase porque al final el nacionalismo siempre busca el victimismo y el enfrentamiento, y entonces si el Congreso rechaza el Plan se va a hablar de que ha sido el 'Congreso de los españoles' el que ha rechazado el gran acuerdo que se ha conseguido en el Parlamento de los vascos", enfatizó.
Para Rabanera, ésta es una táctica -"el victimismo y el enfrentamiento"- que es utilizada de forma continuada por el nacionalismo, por lo que para combatir este plan además de las medidas políticas se tienen que utilizar las jurídicas, "para que se vea que no es una medida exclusivamente partidista".
Acuerdo PSOE-PP
El dirigente popular abogó también porque se llegue a un acuerdo "de sentido común y de responsabilidad" entre PSOE y PP, por lo que pidió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que sea "un hombre de Estado" y sepa que "tiene que contar con el PP ante el reto tan importante que significa el Plan Ibarretxe para la democracia española".
En este sentido, reprochó a Rodríguez Zapatero que reciba antes al lehendakari que al jefe de la oposición, Mariano Rajoy, con el que "podría haberse puesto de acuerdo previamente y haber tenido más fuerza moral para persuadir al lehendakari en una posterior entrevista". "Por lo menos para intentar persuadirle y decirle que en estos momentos no sólo representa exclusivamente a los votantes del PSOE, sino a más del 80 por ciento de los ciudadanos españoles", indicó.
No obstante, se mostró convencido de que, al final, populares y socialistas llegarán a un acuerdo porque "nos estamos jugando mucho todos y, si no se llegara a un acuerdo, los ciudadanos no nos lo perdonarían", sentenció.