La ayuda comienza a llegar con fluidez a las zonas dañadas mientras se reduce la búsqueda de supervivientes
La ayuda internacional comenzó a llegar con fluidez a las zonas afectadas por el maremoto del domingo pasado, mientras en algunos lugares como la isla de Sumatra, en Indonesia, los equipos de rescate apenas tienen esperanzas de poder encontrar supervivientes entre las casas devastadas.
Agencias/diarioDirecto
Por lo pronto, el número de muertes confirmadas continúa rondando las 123.000, a pesar de que se da por hecho que, como predijeron los responsables de la ONU, esta cifra pueda llegar a 150.000. Entretanto, los equipos de rescate ven difícil encontrar supervivientes entre los restos del tsunami, aunque hoy apareció un pescador indonesio de 24 años atrapado bajo su bote con síntomas de deshidratación que había resistido durante una semana.
La prioridad parece ahora el reparto de ayuda a las personas aisladas o desplazadas por la tragedia. Media docena de réplicas sacudieron hoy el archipiélago indio de Andamán y Nicobar en un momento en el que los aviones militares y los barcos de carga gubernamentales intentan encontrar a cientos de familias atrapadas que se encuentran la espera de ayuda humanitaria.
En Indonesia, una importante cantidad de ayuda internacional comenzó a llegar a las poblaciones mas afectadas de Indonesia, mientras motoniveladoras limpiaban las carreteras llenas de escombros y los helicópteros trasladaban provisiones para los sobreviviente.
Funcionarios de toda la región del Oceano Indico anunciaron que estaba acabando la escasez de bolsas con provisiones en los depósitos. Los trabajadores de los equipos de emergencia de Indonesia, el país más golpeado, expresaron que las provisiones más necesarias estaban finalmente llegando a los lugares afectados.
Ayer llegó un importante cargamento de asistencia a bordo del portaaviones estadounidense Abraham Lincoln, en una de las misiones de ayuda humanitaria más importante de la historia para los militares de ese país. "La necesidad es apremiante. No ha quedado nada", dijo el teniente coronel Jeff Vorce, mientras los helicópteros se desplazaban entre la capital provincial de Banda Aceh y las poblaciones costeras devastadas de Sumatra. Los estadounidenses entregaron agua, galletas y otras provisiones a las comunidades ubicadas en la costa de Sumatra, pero la ayuda es solo una gota en un mar de necesidades.
La ONU anunció que los gobiernos y organizaciones globales prometieron unos 2.000 millones de dolares de ayuda, superando en una semana la cantidad de donaciones prometidas por las Naciones Unidas en todo el 2004. El secretario general de la ONU Kofi Annan planea llegar a Yakarta el jueves para coordinar los esfuerzos de ayuda en una conferencia de donantes internacionales que se realizará en la capital de Indonesia, donde la catástrofe mató a unas 80.000 personas.
Las necesidades de las víctimas, sin embargo, siguen siendo enormes y los esfuerzos de alivio están siendo frenados por la destruccion de carreteras, puertos y aeropuertos. Pero por primera vez desde que el terremoto y las marejadas azotaran la región, las agencias de ayuda humanitaria manifestaron su optimismo.
Un portavoz de UNICEF, John Budd, expreso que las demoras de entrega estaban aliviandose y continuaba llegando ayuda, especialmente desde Estados Unidos y Australia.
Españoles desaparecidos
Por el momento, se calcula que el número de extranjeros que podrían haber perdido la vida en la tragedia ronda los 2.330. La Dirección General de Comunicación Exterior del Ministerio de Asuntos Exteriores informó hoy de que continúan desaparecidos tres españoles que se encontraban en la zona afectada por los maremotos y otros cuatro que viajaban por Tailandia, aunque no necesariamente en los lugares siniestrados.
El Departamento dirigido por Miguel Ángel Moratinos subrayó en un comunicado que de estas siete personas aún no se tiene noticia de su paradero, y recordó que las cifras son provisionales, debido a la magnitud de la catástrofe y la dificultad para obtener información.
Asimismo, Exteriores indicó que la Embajada mantiene contacto permanente con los hospitales de Bangkok y que, a día de hoy, sólo permanece ingresada una persona de nacionalidad española que resultó herida en la catástrofe.
Cruz Roja española
Por su parte, la Unidad de Respuesta en Emergencias (ERU) de Telecomunicaciones de Cruz Roja Española, desplegada en Sri Lanka, creó un centro de telecomunicaciones en el aeropuerto de Colombo y aseguró el mantenimiento de equipos de radio en toda la flota de vehículos de Cruz Roja en la zona, con lo que se mejora la coordinación de los equipos de ayuda humanitaria de la Cruz Roja local y de otros países, según un comunicado de la organización.
En total, en la actualidad están trabajando 10.000 voluntarios de la rama ceilandesa de la organización. Mientras, la tarea de los cinco delegados de Cruz Roja Española en el país se realiza en Galle, a unos 50 Kilómetros de Colombo, distancia que tarda en recorrerse unas cuatro horas en todoterreno. Esta zona es una de las más afectadas de todo el país, donde se está distribuyendo ayuda alimentaria y de refugio provisional para la población.
Por otro lado, tres miembros del equipo que Acción contra el Hambre tiene en Indonesia para ayudar a los afectados por los maremotos no pudieron llegar esta mañana en helicóptero a Melabo, una de las zonas más castigadas, debido a que los accesos han sido suspendidos por las tensiones existentes entre los grupos independentistas del norte de Sumatra y el Ejército indonesio.
"Intentamos llegar por todos los medios a la zona, pero la falta de transportes y el cierre por motivos políticos no nos lo permite", señaló en un comunicado el director general de Acción contra el Hambre España, Oliver Longué, que se encuentra en Banda Aceh (Sumatra), lugar al que está llegando la ayuda de emergencia enviada por la comunidad internacional. A Indonesia, donde las cifras de muertos y desaparecidos no dejan de aumentar con el paso de las horas, se han desplazado seis técnicos de Acción contra el Hambre.
En Sri Lanka, los equipos de esta organización humanitaria continúan trabajando en las localidades de Jaffna, Trincomalee, Batticaloa y Ampara, ésta última de las más afectadas. Allí, proporcionan agua potable a os cuentos de personas que se han refugiado en los edificios públicos tras haber perdido en el siniestro sus casas.