Buscar en:
 diarioDirecto:
  Google:
 Haga de ésta su página de Inicio 
Opinión 
Lector dD
Aquellos polvos
Larra
Lector dD
A vueltas con la Cárcel
Gabriel Mª Otalora
Lector dD
¿Villanueva de los infantes?...¡Dudoso!
Telémaco
Lector dD
Consumamos productos autóctonos
Josep Esteve Rico Sogorb
Vivos de milagro
Rafael Torres
Atasco cerebral
Carmen Tomás
Debate de papel
José Cavero
¡Que vienen las rebajas!
Rosa Villacastín
El atasco
Antonio Casado
Siempre te admiré, Mariano
Pedro Calvo Hernando
El Mensaje del Rey
Ramón Pi
El republicanismo cívico de Zapatero
Antonio Asencio
Exégetas Exagerados
Luis del Val

Multimedia 
Proyecto
Madrid 2012
DVD
Shrek 2
Fútbol
LFP Española
Literatura
Julio Cortázar
Centenario
Año Dalí
Ver todos
 
Home  Opinión  Rafael Torres
 
Vivos de milagro

Rafael Torres

28/12/2004

Cualquiera de nosotros está vivo de milagro: la ola que podría devorarnos es también invisible y silenciosa hasta que emerge de súbito. Cuarenta, o cincuenta, o sesenta mil personas hallaron su ola letal, la misma para todas, cuando nada pronosticaba ese brutal acabamiento de agua turbia. Unos recogían conchas en la playa, otros comían helados entre las palmeras, aquellos gozaban sus vacaciones en hoteles paradisíacos, había quienes cocinaban la comida familiar o quienes, simplemente, iban por la calle camino del trabajo. El día era radiante, suave la brisa y digna de ser vivida, pese a todo, la vida, pero toda ese gente de Ceylan, de India o de Indonesia estaba, sin saberlo, viva de milagro, como los madrileños de los trenes de cercanías al madrugar aquel día de marzo, como los iraníes de Bahn hace justo un año, como sus vecinos iraquíes que tampoco oyen llegar la ola postrera, el tsunami fatal, aunque lo presienten a cada instante.

Como todos ellos, hermanos al fin, compañeros en este enigmático viaje de la vida, nosotros estamos vivos de milagro, por mucho que nuestra pertenencia al Primer Mundo nos haga suponer que nos hallamos a resguardo de los maremotos y de todas esas desgracias que se ensañan con los pobres. Vivos de milagro y, me da la impresión, algo ingratos con el don maravilloso e irrepetible de la vida, ora relacionándonos de manera cainita, ora codiciando lo que nada vale, ora encolerizados por una noche bajo la nevada. Ingratos con la vida, ciegos, crispados o insensibles, cuando, en puridad, estamos vivos de milagro, cuando de nuestra mano está hacer este mundo y esta vida, en tanto llega la ola invisible que ha de llegar, más decentes y gratos. Hemos superado, en fin, otro año: he aquí el milagro descomunal, el milagro de seguir viendo pasar las olas sin que la ola fatal, silenciosa, invisible, nos alcance.

OTR/PRESS
 

 Volver Arriba
Destacamos 
11-M
Sigue la investigación
Viajar
San Francisco, ¡déjate llevar!
Teatro
Romeo y Julieta, para niños
Historia
Vikingos
Arte
El grito de Munch
Música
Miguel Bosé
Exposiciones
Pasión por el fútbol
Libros
Eragon
Cine
Sky Captain
DVD
Novedades
Motor
Nueva generación del VW Passat
Mundo Lírico
Entrevista con el barítono Carlos Álvarez
Servicios 
Formación
Quiosco
Agenda
Foros
Sorteos
Cartelera
Tiempo
Tráfico
Televisión
Publicidad Contáctenos
Edita : diarioDirecto c/Magallanes 1 28015 Madrid Tlf.902 19 83 62 +34 91 591 50 80 Fax +34 91 444 01 74