El Mensaje del Rey
Ramón Pi
27/12/2004
La primera imagen que vimos los españoles cuando apareció el Rey por la televisión para darnos su acostumbrado mensaje de Navidad, fue la de un belén. La Virgen, San José y el Niño Jesús, y no sé si la mula y el buey también. La primera, en la frente, para que Rodríguez siga con sus videoconferencias haciendo equilibrios con tal de no decir la palabra "Navidad", no vaya a resultar poco laico, y para que Gallardón siga poniendo iluminaciones urbanas navideñas con palabras colocadas al tuntún, estupro, lujuria, todo tan navideño, campana sobre campana y tontería tras tontería.
Luego el Rey se puso a hablar, y repitió las ideas de unión y de unidad, de unidad y de unión, no sé cuántas veces. No fue sólo una impresión mía, porque portavoces de partidos separatistas como el PNV y ERC fue lo que más criticaron, así que ellos también se dieron cuenta, así que el mensaje del Rey no era una cláusula de estilo ni un trámite tradicional: nos quería decir lo que nos dijo.
Lo que ya no sé es si Rodríguez se habrá percatado, tan ocupado como está en poner sonrisa boba y en no dar ningún disgusto a los que lo mantienen en La Moncloa. Pero tal vez no sería mala cosa que alguien se lo hiciera notar, porque tampoco estoy muy seguro de que la sociedad española esté tan anestesiada como él parece creer, y podríamos estar en vísperas de que, en su insensatez e irresponsabilidad, abriera la caja de los truenos.
OTR/PRESS