Introducción: un plan para el mundoUnos individuos, incluidos en lo que se ha venido denominando el grupo de los ‘neocon’ (neoconservadores), planearon para los EEUU del siglo XXI un rol esencialmente hegemónico en el mundo. Pero alcanzar esta posición dominante, mantenida a toda costa, requiere una amenaza lo suficientemente seria como para convencer a los de dentro y vencer las reticencias de los de fuera. Todo se estaba preparando para el momento perfecto. El 11-S ofreció esa oportunidad.Antonio Asencio/diarioDirectoCayeron las Torres Gemelas. Muchos en Europa, pero más en EE.UU., intuían que aquello significaba algo más que un atentado terrorista. Incluso más que un atentado terrorista de dimensiones épicas nunca vistas. Bajo el infierno de escombros, hierros y carne quemada que llenó nuestras vidas durante aquellos meses, se sepultaba, casi definitivamente, una sociedad, un orden mundial, o casi una civilización. O tal vez, un intento de civilización, basado en la legalidad internacional, el multilateralismo y la cooperación internacional. El 11 de septiembre se dispararon en EE.UU. unos mecanismos políticos que, sin embargo, ya llevaban años preparados. Unos mecanismos basados en la hegemonía necesaria de América en el mundo.
En la calma chicha de los 90 fue gestándose la tempestad con la que se abriría paso el nuevo milenio. Una ideología de tintes revolucionarios, de raíz existencialista y nietzscheana, subyacía en el Imperio Americano. Un pensamiento que rechaza los valores tradicionales europeos que han impulsado lo que, a esta lado del Atlántico, se ha denominado
“legalidad internacional”, que desprecia el racionalismo kantiano igualitarista y hunde sus raíces en la idea de Derecho Natural (el del más fuerte). De
Heidegger,
Schmidtt y
Nietzsche hemos pasado a
Bush,
Wolfowitz o
Condoleeza Rice. ¿Qué eslabones hay entre los filósofos existencialistas del
“poder” y los políticos del Partido Republicano? Para los neoconservadores, el 11-S fue el pistoletazo de salida que la historia les dio para comenzar su proyecto, pero sus ideas fueron tejiéndose y afilándose desde décadas antes.
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