Buscar en:
 diarioDirecto:
  Google:
 Haga de ésta su página de Inicio 
Opinión 
No hay un nuevo modelo económico
Francisco Mora
Matrimonios o parejas gays
José Cavero
Aznarismo en horas bajas
Antonio Casado
Campos de inmigrantes
Fermín Bocos
El sufrimiento de los niños
Rafael Torres
Sardá, el pedorro y la basura
Francisco Muro de Iscar
El matrimonio gay y la adopción
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Equiparaciones
Ramón Pi
De dónde venimos
Luis del Val
Iluso Solbes
Ernesto Carratalá
Lector dD
Potitos ideológicos
Luis Muñoz
El espíritu paralímpico
Jesús Caldera

Multimedia 
Baloncesto
Liga ACB
Fútbol
LFP Española
Ciclismo
Vuelta a España
Literatura
Julio Cortázar
Centenario
Año Dalí
Deportes
Fórmula 1
2004
Ver todos
 
Home  Opinión  Rafael Torres
 
El sufrimiento de los niños

Rafael Torres

30/10/2004

Buena parte de la vida cotidiana parece edificarse, destruirse más bien, en el mal trato, si bien el que mas a menudo conduce a la muerte violenta, el doméstico, el de género, el que perpetran varones demenciados contra sus parejas, ocupa, y es compatible que así sea, el grueso de nuestra atención. Sin embargo, las glorietas de la vida diaria están intransitables por la acumulación de la basura de la violencia.

Dos formas muy habituales de maltrato, el acoso sexual y el acoso laboral, producen en España, en medio de una resignación incomprensible, toneladas de sufrimiento. Del piropo callejero bestial, ofensivo, a la utilización mediática y publicitaria de la mujer como si de una muñeca hinchable se tratara, las mujeres sufren toda suerte de hostigamientos que la violentan y la cosifican, y aunque en el trabajo comparten con el hombre las desdichas del sistema precario o del jefe cruel, también ahí son algo mayores sus padecimientos. Pero si el ciudadano, hombre o mujer, es también maltratado por una justicia cara y lenta, por una sanidad deficiente, por una educación penosa y por una Hacienda voraz, los niños reciben particularmente inermes la violencia que destila una sociedad, un mundo, que en nada cuida y respeta su efímero e irrepetible mundo infantil: soledad, golpes, consumo. Y esa otra violencia que generan, remendando a sus mayores, los propios niños.

Por el reciente suicidio de un niño que era atormentado por sus padres, hemos sabido que muchos niños se suicidan por eso, como los guardias civiles sobre los que recae una presión insoportable de su propio elemento. Apenas recobrados del estupor y tirando de estudios y estadísticas, hemos sabido que al menos para tres de cada cien chicos, la escuela es un infierno por las agresiones que reciben de sus compañeros, pero aún hay algo más estremecedor: la mayoría ni pide ni obtiene de sus mayores, padres o maestros, ayuda para aliviar su sufrimiento. Y sobre ese légamo de violencia constante parecemos transitar indiferentes.

OTR/PRESS

 


 Volver Arriba
Las noticias sociales

con la colaboración de

Destacamos 
11-M
Sigue la investigación
Conciertos
Manolo García
Nueva sección de Arte
El David
¡Estamos de estreno!
Cine
Billy Bob Thornton en 'El Alamo.La leyenda'
Exposiciones
Joyas de Caja España
Libros
Novedades literarias
Motor
Nuevo Mazda5
Viajar
Venecia: Romanticismo puro
DVD
El día de mañana
Teatro
"A veces Maburro", en el Alfil
Historia
Cristianos y musulmanes
Servicios 
Formación
Quiosco
Agenda
Foros
Sorteos
Cartelera
Tiempo
Tráfico
Televisión
Publicidad Contáctenos
Edita : diarioDirecto c/Magallanes 1 28015 Madrid Tlf.902 19 83 62 +34 91 591 50 80 Fax +34 91 444 01 74