Un mediador francés asegura que hay un acuerdo "cerrado" para la liberación de los dos periodistas
Tras la liberación de las cooperantes italianas secuestradas en Irak, se abre la esperanza para la puesta en libertad de los dos periodistas franceses. Según afirmó en Bagdd, Philippe Brett, un francés que se presenta como mediador, la liberación de los dos galos es "un asunto cerrado". Brett asegura haber visto a los dos rehenes y que "no ha habido ningún trato ni compensacion para los secuestradores". El gobierno francés, por su parte, dice no estar al corriente de las labores de este mediador, colaborador de un diputdo galo.
Agencias/diarioDirecto
La liberación de los dos periodistas franceses secuestrados en irak es "un asunto cerrado", según afirmó en Bagdad Philippe Brett, un francés que se presenta como mediador, precisando que su marcha espera una autorización estadounidense para "preparar un corredor aéreo".
"He visto a los dos rehenes. Su liberación es asunto cerrado, sin ninguna ambigüedad", dijo a France Presse. "No ha habido ningún trato ni compensación" para los secuestradores, añadió, en una entrevista telefónica.
Las autoridades francesas sin embargo, han preferido guardar las distancias con Brett y afirman que no tienen conocimiento de ningún acuerdo. Philippe Brett no es un representante del Gobierno francés sino un colaborador de un diputado francés, Didier Julia.
Preguntada sobre la presencia en Bagdad de un emisario que estaría encargado de intervenir para la liberación de los periodistas franceses, una portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores francés indicó que sus servicios no estaban al corriente. "No tenemos conocimiento de un acuerdo sobre la liberación de los rehenes", declaró Marie Mas-Dupuy. "No estamos al corriente de una misión de un emisario que se habría reunido con los rehenes", añadió.
"Hemos pedido al presidente de la República que entre en contacto con los estadounidenses para preparar un corredor aéreo. A partir de ahí, la liberación será inmediata", señaló Brett, que rechazó revelar la fecha y el lugar de su encuentro con los rehenes, así como la identidad de sus interlocutores.
"Si no conseguimos la autorización, hemos previsto otras soluciones más largas, que podrían desembocar en una liberación en tres, cuatro o cinco días", concluyó.