La supervivencia del 55% de la industria auxiliar de Andalucía depende del sector naval
El estudio recoge que si esta situación continúa es posible que la situación financiera de las industrias auxiliares empiece a deteriorarse, con falta de circulante.
Agencias/diarioDirecto
La supervivencia de más de la mitad de la industria auxiliar depende de la construcción naval en las provincias de Sevilla, Huelva y Cádiz, concretamente la facturación del 55% de estas industrias depende en más del 75% de este sector, según un estudio de las administraciones públicas. Según el documento, al que ha tenido acceso Europa Press, la dependencia de estas empresas es alta. De hecho, más de la mitad de la facturación del 70% de las mismas depende de los astilleros.
Sin embargo, la situación no es tan negativa si se analiza en términos de empleo, porque las que más lo generan están diversificadas. A tal efecto, industrias con una larga tradición en la construcción naval han ido diversificándose durante los últimos años, introduciéndose en otros mercados como el petroquímico, energía, industrial, etcétera, e incluso en el naval fuera de Andalucía.
El informe, que es un diagnóstico preliminar sobre la industria auxiliar naval en Andalucía, señala que la diversificación ha sido una estrategia intencionada y tomada hace ya algunos años, a la vista de la evolución del sector de la construcción naval. No obstante, las empresas dedicadas a habilitaciones navales, las de climatización, pintura, reparaciones, etcétera, lo tienen más difícil. En calderería se da una situación intermedia.
En ingeniería, alguna empresa está trabajando mucho para el sector, pero fuera de Andalucía, e incluso en el exterior del país, mientras que otra de las entrevistadas para el estudio ha hecho intentos de introducirse en otros mercados, como el aeronáutico, sin éxito, continuando con una alta dependencia del naval.
Situación financiera
De otro lado, el documento señala que de la información obtenida no es posible sacar conclusiones suficientemente constatadas sobre la situación financiera de las empresas, pero añade que en general están poco capitalizadas y su flujo financiero procede de las industrias tractoras, con lo que atienden a sus costes de explotación, siendo, para la mayoría, la mano de obra el coste más importante.
Durante los últimos tres o cuatro años, el cumplimiento de los compromisos de pago por las tractoras ha permitido que las entidades financieras tengan abiertas líneas de descuento y exista una circulación fluida de los ingresos y pagos. Sin embargo, el informe considera que la incertidumbre que la situación del grupo Izar está provocando durante los últimos meses está produciendo ya que algunas entidades financieras endurezcan su política de descuento de los documentos de pago.
Es más, el estudio recoge que si esta situación continúa es posible que la situación financiera de las industrias auxiliares empiece a deteriorarse, con falta de circulante. Asimismo, esto se vería agravado con la ya "real baja carga de trabajo", que según el estudio "previsiblemente empeorará antes de final de año en alguno de los astilleros de Izar".