El presidente de la Diputación Provincial de Lugo culpa a la cúpula nacional del PP de la crisis en Galicia
Francisco Cacharro Pardo, que fue presidente provincial del PP de Lugo hasta que optó por conservar su acta de senador y la Presidencia de la Diputación de Lugo, precisó que ahora la dirección nacional del partido pretende "renovar" a los dirigentes en Ourense, "la provincia que presenta mejores resultados"."No lo acabo de entender", apostilló.
Agencias/diarioDirecto
El presidente de la Diputación Provincial de Lugo, Francisco Cacharro Pardo, reclamó este viernes a su partido la "generosidad necesaria" para resolver la crisis del PPdeG provocada por la amenaza de escisión de sectores afines al presidente provincial de Ourense, José Luis Baltar, y culpó a las "renovaciones" impulsadas desde la cúpula nacional del PP de la situación que se vive en Galicia.
"Si a alguien le dicen que le van a cortar la cabeza, lo lógico es que se defienda", aseveró al recordar que las renovaciones del partido impulsadas desde Génova hace algún tiempo "se marcaron el objetivo de renovar a las dos provincias que mejor marchaban", en alusión a Lugo y Ourense.
Además, dijo, sin desvelar nombres, que el intento de renovación de Ourense obedece a "la frustración de algún personaje que alcanza muchos títulos de ex y que está instalado en el puro ex que está agazapado detrás de esta crisis, provocándola al utilizar el peso de Madrid en su favor".
Sobre este personaje, del cual eludió aportar su nombre, reconoció que sí se lo expuso al presidente de la Xunta, Manuel Fraga, hace algún tiempo para alertarle de que "tuviera cuidado con él, porque si él gana es porque Galicia pierde".
Autonomía del PPdeG
Frente a esta actitud, subrayó que "la cúpula debe respetar las competencias territoriales" y advirtió que, a quien disiente, "no hay por qué condenarlo, sino que hay que ver si tiene o no razón". En su opinión, los militantes de base "no tienen por qué acatar ciegamente lo que les digan desde una cúpula".
Así, señaló que el proceso de renovación en un partido debe acometerse "con juego limpio en los congresos" y recomendó que, "en ocasiones, hay que dejarse de candidatos oficialistas y permitir que las bases jueguen su opción". "Esto puede explicar, en parte, el problema que tenemos aquí o lo que está ocurriendo en Extremadura o lo que sucede en otros sitios", agregó.
En todo caso, confesó que todo el partido está "pasando un mal rato" debido a la amenaza de escisión de sectores afines a Baltar y alertó de que "es grave, es trascendental y se equivocan los que le quiten importancia". Por ello, reclamó que se haga "el esfuerzo de generosidad muy grande que sea preciso" para evitar la ruptura del partido en Galicia.
A su juicio, habría que "dejarse de triquiñuelas" y de "intentar, mediante opinión publicada y propiciada claramente, deshacer política y moralmente a quien discrepa en la opinión". Al respecto, lamentó que se haya promovido una línea de opinión empleando a "columnistas habituales que se sabe que tienen una cierta afinidad para destrozar política y moralmente al señor Baltar".
En este punto, se refirió a un artículo periodístico en el que se sostenía que "algunos fieles de Rajoy no ven del todo mal la ruptura en Ourense, ya que les permitiría depurar el partido en Galicia". En este sentido, recordó que esta hipótesis no fue desmentida, lo cual calificó de "grave" porque "en alguna medida se estaría justificando lo que hoy está ocurriendo".