Buscar en:
 diarioDirecto:
  Google:
 Haga de ésta su página de Inicio 
Opinión 
La utopía de Zapatero
Antonio Asencio
Astilleros, en lucha
Carmen Tomás
La alianza de civilizaciones
José Cavero
Papeles cambiados
Antonio Casado
Rajoy tiene un problema
Fermín Bocos
Lector dD
Colegios e institutos, vaya panorama
Sergio Romero
Fraga hace agua
Carlos Carnicero
Los guardias
Agustín Jiménez
¡Queremos saber!
Rosa Villacastín
Camacho
Fernando Bernácer
Hondo carácter social
Ramón Pi
Si yo fuera padre de una de las víctimas
Luis Del Val

Multimedia 
Fútbol
LFP Española
Ciclismo
Vuelta a España
Literatura
Julio Cortázar
Centenario
Año Dalí
Deportes
Fórmula 1
2004
Ver todos
 
Home  Opinión  Carlos Carnicero
 
La soledad del PP

Carlos Carnicero

19/09/2004

Eduardo Zaplana
todavía no se ha apeado del coche oficial de ministro de un gobierno con mayoría absoluta. Sus reacciones siguen siendo como las de quien puede llamar al jefe de informativos para dictarle el Telediario. Y las cosas han cambiado mucho en esta España que gobierna ahora José Luis Rodríguez Zapatero y que todavía está fascinada con la sonrisa del poder y mira con recelo los reflejos abruptos del pasado que salen del espejo de Eduardo Zaplana. Esos chispazos, eclipsan, incluso, el talante de Mariano Rajoy. Con Zaplana, todo en el PP huele a otra época que ya no tiene sitio en esta España nuestra.

El resultado es la tremenda soledad del Partido Popular. No tiene entendimiento posible, en ninguna materia, con ninguno de los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados. En la Comisión de Investigación del 11-M se han visto retratados con nitidez todos estos extremos. El PP no consigue ningún apoyo para conducir la comisión por unos vericuetos que le sean cómodos y amables. Y esa soledad está acompañada por la tentación de tirar las patas por alto. Pero las reglas son iguales para todos y las reglas eran iguales en la época en la que el PP tenía mayoría absoluta: no tienen credibilidad sus quejas más que como manifestación de su impotencia para entenderse con nadie.

Frente a esta realidad, Mariano Rajoy da la sensación de tener las manos atadas por la sombra de José María Aznar. Por la sombra, o por algo más que la sombra, porque la presencia del expresidente del Gobierno empieza a alargarse y surgen las primeras dudas sobre la vigencia de la decisión que adoptó de retirarse de la vida política en la dirección de su partido. La historia reciente de lo sucedido en el PSOE revela cuan peligrosas pueden ser las tutelas y lo que contaminan los liderazgos en fase de consolidación.

La estrategia del PP que desarrolló José María Aznar no parece tener futuro. Lo inteligente sería que el PP diera un giro hacia el centro y la primera visualización de ese rumbo es la tolerancia y el entendimiento con los demás partidos. Esas parecen ser las intenciones de Mariano Rajoy. Pero tiene un timonel, Eduardo Zaplana, que cuando coge la caña del barco embarranca en el pasado. Así van a seguir estando solos.

OTR/PRESS

 


 Volver Arriba
Las noticias sociales

con la colaboración de

Destacamos 
11-M
Sigue la investigación
Exposiciones
Sueños de arquitectura
Música
Bryan Adams
Teatro
"Yo, Claudio" llega a Madrid
Historia
Momificación
DVD
Nace Shonen Films
Libros
Novedades literarias
Moda
Pasarela
Cibeles
Cine
Penélope Cruz en 'No te muevas'
Viajar
Dubrovnik: La perla del Adriático
Festival
El mejor cine en San Sebastián
Motor
Restyling Citroën C5
Servicios 
Quiosco
Agenda
Foros
Sorteos
Cartelera
Tiempo
Tráfico
Televisión
Publicidad Contáctenos
Edita : diarioDirecto c/Magallanes 1 28015 Madrid Tlf.902 19 83 62 +34 91 591 50 80 Fax +34 91 444 01 74