El Sáhara fue colonia española hasta 1975, fecha en la que Hassan II, rey de Marruecos, lanza la Marcha Verde sobre la zona. Los acuerdos de Madrid ceden la administración del territorio a los marroquíes, pero la ONU no reconoce la soberanía. Desde esta fecha, los saharauis luchan por su independencia, y la ONU ha mediado proponiendo el Plan Baker, que establece una autonomía saharaui durante cinco años, más la celebración de un referéndum de autodeterminación. El Plan es apoyado por España y rechazado por Marruecos.
Antonio Asencio/diarioDirecto
Breve perspectiva histórica
La zona del Sáhara que hoy pertenece a Marruecos, más conocida como Sáhara Occidental, fue colonia española desde finales del siglo XIX con la ocupación de Río de Oro en el año 1884, aunque la colonización efectiva se lleva a cabo durante la década de 1930, puesto que antes se limitaba a algunos puntos costeros. Fecha clave fue 1938, cuando el entonces capitán Antonio de Oro Pulido llegó a Aaiun.
Durante estos años de ocupación española, la zona se convirtió en un lugar estratégico clave para la resistencia saharaui contra la ocupación francesa en Mauritania y Marruecos. Este proceso colonial tiene un fuerte impacto en la vida de los saharauis, que durante los años que van de 1930 a 1974, fecha en que Sahara es asimilado por Marruecos, pasan de ser un pueblo nómada a vivir de forma sedentaria y formando importantes núcleos urbanos.
A partir de la década de los cuarenta, empiezan a implantarse en Sahara importantes empresas españolas con intereses mineros (EMINSA, ADARO o CEPSA) que empezaron a explotar los importantes yacimientos de fosfato saharauis. Consecuencia de esto fue el rápido desarrollo económico y social de asentamientos como Aaiun, que generará el inicio de una conciencia anticolonial en el Sáhara. De hecho, ya en los 50, tras la independencia marroquí, se producen los primeros enfrentamientos entre saharauis y tropas españolas.
Los escarceos dan lugar a una reacción conjunta franco-española (Operación Ecouvillon) que logró restablecer las fronteras. En los años 70, con la creación del Frente Polisario (partido independentista saharaui), y la fuerte toma de conciencia internacional sobre el problema colonial del Sahara, la debilidad del régimen franquista es aprovechada por Hassan II para tomar el Sahara mediante la Marcha Verde en 1975. Tras los acuerdos Tripartitos de Madrid entre España, Marruecos y Mauritania, la ONU reconoce la administración del Sahara por parte de Marruecos pero no su soberanía. El problema saharaui, pueblo sin autonomía de ningún tipo dentro del reino alaui, sigue vigente.
¿Qué es el Plan Baker?
James Baker ha sido el enviado especial de la ONU en el conflicto del Sáhara con Marruecos. Su Plan de Paz se basa en una oferta elaborada por el Gobierno marroquí, en la que se abandona la vía del referéndum de autodeterminación y se establece que el Sáhara Occidental acepte una autonomía con competencias en materia de educación y recursos naturales dentro del reino alauí. También se prevé la creación de una policía saharaui, lo cual ha sido criticado por parte de islamistas cercanos a Marruecos que ven el peligro de “palestinización” del territorio.
Según este plan, la autonomía funcionaría cinco años. Al cumplirse este plazo, la población sería consultada sobre si desea seguir bajo esta forma de autogobierno. Se trata, pues, de un referéndum de confirmación de la pertenencia del territorio a Marruecos, aunque con un estatuto especial. La opción de la independencia quedaría eliminada de este referéndum, aunque puede decirse que la consulta en sí es llevada a cabo, lo que favorece cualquier justificación ulterior para las partes.
¿Cuál es la posición española?
La posición española ha sido favorable al Plan Baker ideado por la ONU. Sin embargo, el cambio de estrategia en política exterior del nuevo Gobierno socialista, con un giro hacia un mayor entendimiento y colaboración con Marruecos, hace que este apoyo al Plan Baker, rechazado por el reino alaui, se matice y “suavice”.