Zapatero admite que el apoyo del PP en las reformas es "determinante" y por ello le da un poco de tiempo a Rajoy
El PSOE le da tiempo a Mariano Rajoy. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, admitió que el apoyo del PP en las reformas constitucional y estatutaria es "determinante".
Agencias/diarioDirecto
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, admitió este lunes en la Cadena Ser que el apoyo del PP en las reformas constitucional y estatutarias es "determinante" y por ello y por encontrarse los populares en un proceso de cambios, dijo que le da un poco de tiempo a Mariano Rajoy. Rechazó que se esté produciendo falta de liderazgo por parte del Gobierno en el proceso, cree que el peor camino es marcar por dónde deben ir las reformas y considera lógico que haya posturas distintas entre los presidentes autonómicos porque cada uno defiende los intereses de su CCAA. Por otro lado, Zapatero considera que su Gobierno ha producido pocas rectificaciones y dice tener un rumbo "bien claro", al tiempo que precisa que no se nota ningún cambio en sí mismo por el hecho de ostentar el poder.
Zapatero considera que para poner de acuerdo a las fuerzas políticas va a hacer falta una política de "mucha altura" y que las fuerzas políticas representantivas entiendan que este es el deseo de la inmensa mayoría de la sociedad española, también de la vasca, la catalana o la gallega.
Por este motivo, dijo que le da "un poco de tiempo a Rajoy y al PP". "Tiene, por mi parte, el punto de comprensión, acaban de perder el poder, están en un proceso de reajuste, de designación de presidentes, tienen por delante un Congreso", argumentó.
En opinión de Zapatero "el PP ha llegado tarde en muchas cosas en España, lo importante es que llegue, llegó tarde al Estado de las autonomías, criticó mucho cuando fue la Constitución del 78, una parte de ellos no la votaron, llegó tarde al divorcio, llegó tarde a elementos de cambio y de modernidad, es un partido muy conservador". "Le doy tiempo -reiteró- porque es importantísimo que el PP esté en el proceso de reformas del funcionamiento del Estado".
Augura tensión territorial si no hay reformas
En caso de que no se logre ese proceso de reforma, Zapatero dijo que se estaría en una situación de "fuerte tensión territorial, de proyectos que han desbordado la Constitución, de una incomunicación radical entre algunos gobiernos autonómicos y del Gobierno central, de una creciente y preocupante situación de opinión pública en Cataluña".
Culpó además de esta situación de tensión al PP, aunque cree que esto "ha mejorado claramente" porque el Gobierno ha dialogado ya con todos los presidentes de CCAA más Ceuta y Melilla y porque está dialogando con los representantes de las fuerzas políticas.
Por ello, considera que la obligación del PSOE es hacer una fase de mejoras en el modelo territorial con un alcance limitado: reforma del Senado, como elemento esencial de mejora del funcionamiento del Estado, la incorporación del nombre las CCAA, la incorporación de la Constitución europea a la española y lo que afecta a la igualdad en la sucesión a la Corona.
Sobre las afirmaciones de Gaspar Llamazares de que puede desbordarse la reforma de la Constitución, insistió en que los puntos de reforma están muy acotados y recordó que para que haya reforma de la Constitución se necesita el apoyo del PP, porque es "determinante". "Lo que objetivamente intentamos es que el PP sume voluntad a un proceso de reformas, especialmente del Senado, que en el ámbito territorial va a tener una gran importancia", argumentó.
El peor camino, que el Gobierno marque las reformas
Según el presidente, el objetivo del Gobierno que preside es entrar en una etapa de "asentamiento" de la estabilidad territorial "con las reformas que sean necesarias" y después de dialogar con las fuerzas políticas porque, dijo "esto sí que es una cuestión de todos, una política de Estado".
Para Zapatero, el "peor camino" sería que el Gobierno intentara marcar "con exactitud y de entrada" cuáles son esas reformas que "nos llevan a mejorar nuestra estabilidad territorial y por tanto a tener un periodo largo de tranquilidad en el modelo de funcionamiento del Estado".
En este sentido, añadió que como su objetivo es que sea un "periodo largo", no tiene prisa ya que "es necesario que estas cosas se hagan bien y sumando al mayor número posible de fuerzas políticas y de CCAA autónomas". Según dijo, la "gran mayoría de presidentes autonómicos" con los que ha estado, y de fuerzas políticas, "están abiertos a las reformas y a compartir ese debate".
"Quizá es el señor Rajoy el único que se ha mostrado abiertamente contrario a plantear cualquier tipo de reforma, creo que esto es hoy, barrunto que no será dentro de algún tiempo", insistió.
Rechaza la falta de liderazgo en el proceso de reformas
Al ser preguntado si lo que puede estar produciéndose en lugar de debate es algún desorden, dando la impresión de que falta liderazgo, Zapatero argumentó que por lo que ha pasado en los últimos años, puede parecer que "un debate, con cierta publicidad, se convierta en desorden". En su opinión, las acusaciones del PP de falta de liderazgo se pueden estar produciendo porque, dijo ironizando, que en el PP sobra liderazgo porque tiene hasta tres presidentes y rechazó también la acusación de Aznar de que ahora gobierna el partido del odio. "No se lo que significa esa palabra, ni en mi vocabulario vital, ni en el político".
El presidente del gobierno considera que "en un debate como es la reforma del modelo territorial es lógico que haya posturas distintas, entre otras cosas porque tenemos que acostumbrarnos a entender que los presidentes de CCAA representan los intereses de cada CCAA y es lógico que, en territorios de nuestro país que tienen un grado distinto de desarrollo, que tienen particularidades en una u otra dirección".
No obstante, considera que "la tarea del Gobierno es aunar esas propuestas, hacer un modelo territorial que se afiance y tenga mayor estabilidad con cuatro principios claros: la unidad de Esapaña; el respeto de las identidades que integran el Estado; la igualdad de derechos de los ciudadanos y lo que representa un periodo de reformas para fomentar la cooperación y el mejor funcionamiento, como la reforma del Senado".
En este sentido, recordó que "la primera ocasión en democracia en que el presidente del Gobierno va a compartir una reflexión de conjunto con todos los presidentes de CCAA", apostilló.
Si el estatuto catalán respeta la Constitución habrá acuerdo
Sobre la posibilidad de que llegue al Parlamento español una propuesta de reforma del Estatuto de Cataluña aprobada por mayoría absoluta en el Parlamento catalán, respondió que si eso es así sería la expresión de un "amplísimo consenso" porque se necesitan tres quintos para ello.
Por este motivo, aseguró que si esa reforma respeta la Constitución, que es "condición esencial", habrá un "escenario de acuerdo con facilidad"
Sin embargo, en el caso vasco y al ser preguntado si llegara al Parlamento una reforma aprobada por mayoría en la Cámara vasca, mostró su deseo de que en Euskadi se estuviera en un escenario de reforma de Estatuto. "El Plan Ibarretxe no se parece en nada a lo que representa la reforma del Estatuto, prescinde del procedimiento, plantea cosas que no respetan algunos puntos de la Constitución y nace de una única fuerza política y por tanto no tiene un consenso como el que pueda alcanzarse en Cataluña", argumentó.
No obstante, dijo ser optimista sobre esta última cuestión porque, argumentó, se ha restaurado el diálogo que es "condición indispensable para esa etapa de entendimiento, si no hay diálogo, ni un mínimo de comunicación es imposible que pueda haber un camino común y rectificaciones de unos o de otros". En cualquier caso, apuntó que el PNV "tiene que hacer una reflexión".