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Cuestión de tamaño
Antonio Casado
10/09/2004
España no es una gran potencia ni ocupa el centro del sistema en el cuadro de relaciones de poder a escala planetaria. Sobre esa premisa mayor Aznar se equivocaba razonando a favor de nuestro alineamiento con Estados Unidos en la guerra de Irak. Y sobre esa inalterable premisa, aunque haya cambiado el inquilino en Moncloa, también se equivoca Zapatero pidiendo a los países de la llamada “coalición” que retiren sus tropas de aquel país.
Según dice el presidente del Gobierno, si esa retirada se produjese se abrirían “expectativas más favorables” para resolver la situación iraquí. Probablemente tiene razón pero, en términos políticos, diplomáticos por ser precisos, esa declaración, formulada en Túnez, es inoportuna, inútil e inconveniente.
Si tenemos en cuenta que al señor Bush no se le ha pasado por la cabeza ni de lejos la idea del repliegue o el paso atrás, el inequívoco mensaje que traslada Zapatero solo puede tener como destinatarios a los aliados de Estados Unidos :dejen ustedes solo a Bush.
Es lo que les está diciendo. Y eso es lo que me parece absurdo, improcedente, por parte de Zapatero, desde el punto de vista diplomático, que es donde, antes que otra cosa, deben primar los intereses de España en el cuadro de relaciones internacionales de poder. ¿A qué viene esta innecesaria provocación? Es como darle una patada al coche del jefe en vez de decirle a la cara lo que tenemos contra él. En vez de dirigirse directamente a Estados Unidos para pedirle que ponga freno a su agresiva política, porque nos puede llevar a la ruina a todos, Zapatero hace campaña entre los aliados de Bush con la desmedida intención de alborotarle el gallinero.
Me parece ingenuo. Insisto en que puede tener razón en el fondo de sus tesis –de hecho, la tiene-, pero irrita innecesariamente a la primera potencia del mundo y desvela la vana pretensión de sembrar cizaña entre los socios de Bush que, por otra parte, está en vísperas de someterse al escrutinio de la propia sociedad norteamericana.
Cuestión de tamaño, reitero. Si no convenía al tamaño de España su implicación en una guerra extraña, tampoco conviene a su tamaño de potencia periférica darle consejos a nadie.
OTR/PRESS |
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