Rusia aceptará la ayuda de rebeldes en la captura de jefes chechenos
Rusia acusó a los dos hombres de estar detrás de la toma de rehenes que causó 339 muertos. Aslan Maskhadov, que condenó los ataques contra civiles, negó cualquier responsabilidad en las operaciones de Beslán. Agencias/diarioDirecto
Las fuerzas rusas están preparadas para garantizar la seguridad de "miembros de bandas armadas ilegales", conocidos como rebeldes, en caso de que permitan capturar a los líderes independentistas chechenos a cuyas cabezas se ha puesto precio desde la toma de rehenes de Beslan, según indica la agencia rusa Interfax.
"El FSB (servicio federal de seguridad rusa) está preparado para colaborar con todo el mundo, incluidos los miembros de las bandas armadas ilegales, sin poner en peligro su propia seguridad ni restringir su derecho a tocar la integridad de la prima" de diez millones de dólares ofrecidos por la captura del "presidente" independentista Aslan Maskhadov y del jefe de guerra Chamil Bassaiev, declaró Ilia Chabalkhine, portavoz de las fuerzas "antiterroristas" en el Cáucaso, citado por la agencia Interfax.
Rusia acusó a los dos hombres de estar detrás de la toma de rehenes que causó 339 muertos. Aslan Maskhadov, que condenó los ataques contra civiles, negó cualquier responsabilidad en las operaciones de Beslán.
Por otra parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, ha destituido este mismo sábado al ministro de Interior de Osetia del Norte, Kazbek Dzantiev, y al jefe regional del Servicio Federal de Seguridad (FSB), Valeri Andreyev, una semana después de la matanza de Beslan, según informan las agencias rusas citando al Kremlin.
Recuerdo del 11-S
Rusia llamó al mundo entero a unirse más aún contra el terrorismo, abandonando las políticas de "dos pesos dos medidas", en un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores que rinde homenaje a las víctimas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.
Ya se han hecho muchos esfuerzos de solidaridad internacional, "pero quedan muchas cosas que hacer", estima el comunicado. "A esta nueva dimensión del peligro terrorista, hay que oponer una asociación de una nueva calidad, sin hacer 'dos pesos dos medidas'", valora el Ministerio de Exteriores ruso.
El comunicado compara además los atentados del 11-S con la reciente toma de rehenes de Beslan y continúa: "El terrorismo que se manifiesta en diferentes países tiene un carácter internacional y no tiene una pertenencia nacional, religiosa, cultural u otra (...) Sus objetivos son demoler las bases de nuestra civilización, subordinar a la Humanidad a su voluntad. El terrorismo es el fascismo del siglo XXI, y el único medio de protegerse es destruirlo".
"No hay ninguna duda de que nosotros, el mundo civilizado, podemos ganar en esta batalla mortal si somos conscientes de que el terrorismo es el enemigo número uno, si estamos unidos y solidarios", añadió la nota del Ministerio. Según Moscú, el mundo ha cambiado tras el 11-S porque un "terrorismo de una nueva generación se ha revelado de una manera terrible".