|
|
 |
Home Opinión Consuelo Sánchez Vicente |
| |
 |
Pensiones dignas, ya
Consuelo Sánchez Vicente
07/09/2004
El rasgado de vestiduras con que el PP y su entorno mediático han acogido la propuesta de ZP de subir las pensiones mínimas el doble que el resto de las pensiones me tiene boquiabierta. Formalmente, porque no estamos ante una decisión unilateral del Gobierno sino ante una propuesta que el Gobierno quiere llevar al Pacto de Toledo, que es donde los partidos políticos y los interlocutores sociales han acordado remitir todo lo que afecte a las pensiones para evitar que el Gobierno de turno haga “electoralismo” con el miedo de los viejecitos. Y, si atendemos al fondo del asunto, porque ya hay que exagerar para sostener que los 400 millones de euros que el Gobierno calcula que costará esta subida, van a desequilibrar el “déficit cero”.
Además de que, como sociedad, debería avergonzarnos que tres millones de nuestros conciudadanos más débiles, tres de los siete millones de personas mayores que hay en España, tengan que ingeniárselas para “vivir” con los poco más de 300 euros de una pensión mínima: ¿Tan débil es nuestra economía, tan mal la ha dejado Aznar, que subir cuatro perras más de las cuatro perras previstas (400 millones de euros entre tres millones de personas sale a unos diez euros al mes per cápita) las pensiones mínimas puede hacer quebrar el “déficit cero”? ¿Por qué no han criticado con el mismo énfasis las nuevas ayudas fiscales a las empresas que Zapatero anunció aquel mismo día, o las nuevas subvenciones a los partidos políticos para sus campañas electorales europeas que anunció hace unos meses, que también son gasto? ¿Acaso gastar en políticos o en empresarios es una inversión, y en los viejecitos puro déficit? Pero, ¿Qué ley del embudo es esta?
Un país es una gran familia. Si la economía va mal todos iremos mal. Y, si gastamos más de lo que ingresamos, irá mal. Como en cualquier familia. De esto va el famoso “déficit cero”. Pero, lo que está proponiendo ZP, si yo le he entendido bien, no es saltarse el “déficit cero”, sino gastar lo que tenemos de otra manera. Igual peca de optimista y, además, como dice el PP, y como indican algunos “globos sonda” gubernamentales que ya han empezado a parecer, para incrementar el gasto social sin que se dispare el déficit hay que subir los impuestos. Hasta que ZP presente negro sobre blanco los Presupuestos del año que viene, no lo sabremos. Pero, aunque como cualquier hijo de vecino yo prefiero pagar los menos impuestos posibles, en el “gasto” concreto que hoy nos ocupa; si para que todos nuestros mayores puedan tener pensiones dignas hay que subir los impuestos, ahí va mi voto: que se suban.
OTR/PRESS |
| |
 |
|
|
|