Las fuerzas de elite rusas sabían que un asalto en la escuela de Beslan tendría unas consecuencias dramáticas
El asalto a la escuela de Beslán debía ser excluído. Así lo consideran los especialistsas rusos de las operaciones especiales. Según el presidente de la Asociación de Veteranos de Alpha, las fuerzas de elite antiterroristas del FSB, Igor Senin, no se habían establecido "ni las posiciones de francotiradores de elite, ni las etapas de una intervención. No hay un plan de acción y el plano de la escuela", que estaba en manos de la célula de crisis, no había sido distribuido a las tropas de elite, afirmó.
Agencias/diarioDirecto
Los especialistas rusos de las operaciones especiales comprendían que cualquier asalto contra la escuela de Beslan en la que un comando pro checheno mantenía retenidas a más de un millar de personas debía ser excluido, según declaró uno de ellos al diario 'Vremia Novostei'.
"Todos los especialistas coincidían en decir que por múltiples razones, era imposible optar por una operación de fuerza en la escuela", declaró el presidente de la Asociación de Veteranos de Alpha, las fuerzas de elite antiterroristas del FSB (Servicio Federal de Seguridad), Igor Senin.
"Todo indicaba que a fin de cuentas los combatientes exigirían medios de transporte e intentarían partir con una pequeña parte de rehenes. Es en ese momento cuando habríamos podido lanzar el asalto", añadió.
No se habían establecido "ni las posiciones de francotiradores de elite, ni las etapas de una intervención. No hay un plan de acción y el plano de la escuela", que estaba en manos de la célula de crisis, no había sido distribuido a las tropas de elite, afirmó.
Sin embargo, este especialista apoya la versión oficial según la cual los secuestradores creyeron en un asalto, declarando que una granada había explotado cuando los equipos de rescate evacuaban a los muertos, tras un acuerdo con el comando. La granada se encontraría en el cuerpo de uno de los muertos. Los secuestradors habrían hecho entonces explotar las bombas, desencadeanndo la intervención de las tropas de elite.
"Nuestros chicos no pudieron hacer otra cosa que lanzar el ataque", declaró, observando que once hombres de las tropas de elite antiterroristas del FSB, Alpha y Vympel, murieron en el asalto, las pérdidas, según él, más importantes hasta la fecha en este tipo de operación.