París abre una tercera fase de "prudencia y discreción" en su intento de liberación de los rehenes
El Gobierno francés ha decidido llevar a cabo "una nueva estrategia" para conseguir la liberación de dos periodistas que permanecen secuestrados en Irak desde el pasado 20 de agosto. La nueva estrategia, según el diario Le Figaro, ha llevado al primer ministro a pedir a su gabinete una mayor reserva en sus declaraciones por imperativos "de seguridad".
Agencias/diarioDirecto
El Gobierno francés sigue siendo "optimista" sobre la posible liberación de Christian Chesnot y Georges Malbrunot, los dos rehenes secuestrados por el lladamo Ejército Islámico de Irak el pasado 20 de agosto. Sin embargo, en todas sus declaraciones, los ministros llaman a la "prudencia" para no poner en peligro las vidas de los rehenes.
Estas declaraciones formarían parte de una "nueva estrategia", según la define el diario galo 'Le Figaro', "para reducir la presión, que empezaba a perjudicar a las negociaciones". "Los pronósticos apresurados habrían suscitado un frenesí que ha pesado en las conversaciones" con los secuestradores, según este diario.
Por este motivo, el primer ministro habría pedido a sus principales ministros (Interior, Defensa, Exteriores y Cultura) una mayor reserva en sus declaraciones por "imperativos de seguridad". "Cuanto menos digamos, mejor para ellos". Así de contundentemente lo explicó la mañana de este lunes la ministra de Defensa, Michèle Alliot-Marie.
Alliot-Marie insistió en que "mientras los rehenes estén en Irak hay que ser extremadamente prudentes". "Tenemos indicios serios de que están bien y de que su liberación es posible", declaró la titular de Defensa a la radio privada LCI.
En la misma línea, el ministro de Cultura, Renaud Donnedieu de Vabres, apuntó el mismo día, en declaraciones a la televisión pública, que "es necesaria una gran prudencia". "No queremos hacer nada que pueda comprometer la salida positiva que esperamos", apuntó.
Un imán radical iraquí criticó la ofensiva de la Coalición en el triángulo suní y aseguró que este motivo perturbaba la entrega de los rehenes. Sin embargo, según 'Le Figaro', Estados Unidos ayudó a Francia indicándole quiénes eran los "interlocutores adecuados" para interceder por la liberación de los dos secuestrados, según declaraciones del general norteamericano Lance Smith.