Buscar en:
 diarioDirecto:
  Google:
 Haga de ésta su página de Inicio 
Opinión 
La "peste" de España
Antonio Asencio
A Blanco le patina la neurona
Consueo Sánchez-Vicente
Bush y Moore
Rafael Torres
Presupuestos y pacto permanente
José Cavero
Mal año para el turismo
Ernesto Carratalá
Un verano loco
Rosa Villacastín
Los PGE, el verdadero debate
Carmen Tomás
Fútbol y moda
Fernando Bernácer
Vivir con los votos puestos
Luis Del Val
La mano pecadora
Ramón Pi
Tendido de sol
Francesc de P. Burguera

Multimedia 
Ciclismo
Vuelta a España
Literatura
Julio Cortázar
Centenario
Año Dalí
Deportes
Fórmula 1
2004
Ver todos
 
Home  Opinión  Rafael Torres
 
Bush y Moore

Rafael Torres

01/09/2004

A Michael Moore, ese americano lúcido y valiente que con sus documentales se ha convertido en azote de la Administración Bush, le llamaron de todo los asistentes a la Convención del Partido Republicano, pero una cosa no pudieron llamarle, mentiroso. Llamárselo, me refiero, como se llama eso a un periodista (Moore cubre la Convención para el 'USA Today) llevándole por difamación a los tribunales. No, Michael Moore no miente, y por eso, porque en 'Farenheit 9/11' contó la verdad y nada más que la verdad sobre los abusos de la pandilla que detenta el poder político y económico en su país y en el mundo, le llamaron de todo los figurantes que llenaban el Madison Square Garden de Nueva York.

Con una opinión pública laminada por la propaganda, el fundamentalista patriótico y la desinformación, que se inclina a un lado o a otro por efecto de todo eso con una volubilidad extraordinaria, con un índice de participación electoral insignificante (abstención de hasta un 65 por ciento) y con un caciquismo a la América que siempre echa el resto para inclinar los resultados del lado de sus intereses (hoy, los del clan Bush), puede que el hombre que ha ensuciado con sangre inocente las manos de sus compatriotas, que ha da hecho más violento o inhabitable el mundo, que ha provocado y excitado hasta los límites del abismo los enfrentamientos entre culturas y religiones, que usa la mentira como única y devastadora arma política y que ha recortado las libertades en su nación hasta hacer irreconocible la democracia, puede que ese hombre, digo, proyecte durante cuatro años más su aciaga sombra sobre el mundo. Por esa posibilidad, por esa amenaza, adquiere tanto valor la existencia de individuos como Michael Moore, que ponen su talento, su oficio y su coraje cívico al servicio de la verdad y, en consecuencia, para beneficio de cuantos, se anda siempre con un mundo mejor, asisten inermes, imponentes, a su desventurada deriva.

OTR/PRESS

 


 Volver Arriba
Las noticias sociales

con la colaboración de

Destacamos 
DVD
La Guerra de las Galaxias

Cine
Garfield
Música
David DeMaría
Teatro
El Brujo vuelve al Infanta Isabel
Historia
El maquillaje en Egipto
Deportes
JJ.OO. de Atenas
Motor
Restyling Citroën C5
Viajar
Cabo de Gata, perla africana en Europa
Libros
Novedades literarias
Exposiciones
Cecily Brown
Servicios 
Quiosco
Agenda
Foros
Sorteos
Cartelera
Tiempo
Tráfico
Televisión
Publicidad Contáctenos
Edita : diarioDirecto c/Magallanes 1 28015 Madrid Tlf.902 19 83 62 +34 91 591 50 80 Fax +34 91 444 01 74