Buscar en:
 diarioDirecto:
  Google:
 Haga de ésta su página de Inicio 
Opinión 
Mal año para el turismo
Ernesto Carratalá
Un verano loco
Rosa Villacastín
Los PGE, el verdadero debate
Carmen Tomás
La alternativa socialista al Plan Ibarretxe
José Cavero
Fútbol y moda
Fernando Bernácer
Vivir con los votos puestos
Luis Del Val
Terrores de agosto
Rafael Torres
La mano pecadora
Ramón Pi
Tendido de sol
Francesc de P. Burguera
Solbes rectifica al PSOE
Lorenzo Bernaldo de Quirós
Nostalgia del comunismo
Carlos Carnicero

Multimedia 
Ciclismo
Vuelta a España
Literatura
Julio Cortázar
Centenario
Año Dalí
Deportes
Fórmula 1
2004
Ver todos
 
Home  Opinión  Rafael Torres
 
Terrores de agosto

Rafael Torres

30/08/2004

Los último estertores de agosto parecen abrasarse entre dos formas de terror: el doméstico y el incendiario. El primero ha llegado a un grado de violencias tan inconcebible y disparatado que un ciego, incapacitado de ver a su compañera, se las ha arreglado para estrangularla, en tanto que el segundo, el terrorismo de fuego se ha desmadrado por el viento de la desidia institucional. Todos estos incendios devastadores (Galicia, Levante, Andalucía...)que destruyen la naturaleza y lamen el caserío de los pueblos son, en efecto, provocados, pero en gran parte también por la falta de respuesta judicial ante esa catástrofe de nuestros veranos: sólo un pirómano acabó en la cárcel en los últimos diez años.

Recalificaciones mafiosas de terrenos, comercio de la madera quemada, locos sueltos, ajuste de cuentas por asuntos de caza, quema incontrolada de maleza, precisión urbanística salvaje, abandono de los montes, turismo demandado, colillas, barbacoas... todo conspira contra el solar, ya en vías de extinción ciertamente, de la naturaleza. De cuantas maneras hay de atacar a una nación, a un pueblo, la de prenderle fuego no es, por frecuente, menos infame y devastadora, pero para repeler ese ataque la ansiedad no cuenta con misiles, ni cazas de combate, ni con submarinos ni con tanques, sino sólo con el rigor de la ley. Comparemos lo invertido en los últimos cincuenta años, en material bélico que el tiempo y la inacción ha terminado convirtiendo en herrumbrosa chatarra, y en ese otro material defensivo que requiere ésta guerra del fuego que perdemos siempre porque nos pilla indiferentes y desarmados. La fuerza de la ley, la única arma de que disponemos en la paz contra cualquier forma de guerra, no nos asistió nunca ni nos asiste cuando ya queda poco por quemar de nuestra casa. Así muere este agosto, y con él, para siempre, tantas víctimas de sus terrores.

OTR/PRESS

 


 Volver Arriba
Las noticias sociales

con la colaboración de

Destacamos 
Música
David deMaría
Teatro
El Brujo vuelve al Infanta Isabel
Historia
El maquillaje en Egipto
Deportes
JJ.OO. de Atenas
Motor
Restyling Citroën C5
Estrenos de cine
Las crónicas de Riddick
Música
Premios Grammy
Viajar
Cabo de Gata, perla africana en Europa
DVD
Novedades
Libros
Novedades literarias
Exposiciones
Cecily Brown
Servicios 
Quiosco
Agenda
Foros
Sorteos
Cartelera
Tiempo
Tráfico
Televisión
Publicidad Contáctenos
Edita : diarioDirecto c/Magallanes 1 28015 Madrid Tlf.902 19 83 62 +34 91 591 50 80 Fax +34 91 444 01 74