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Home  Opinión  Ramón Pi
 
La mano pecadora

Ramón Pi


30/08/04

Era completamente previsible que este Gobierno metiera su mano pecadora en los horarios comerciales: el Gobierno autonómico catalán es socialista, y disputa a CiU la clientela nacionalista pequeñoburguesa de los famosos “botiguers” (tenderos). Rodríguez Zapatero es rehén de Maragall, y también es entusiasta intervencionista, así que se juntan el hambre y las ganas de comer. El perjudicado es, como siempre, el público en general, en beneficio aparente de un sector organizado del público en particular. Digo aparente, porque tampoco está tan claro que la regulación por decreto de los horarios comerciales vaya a beneficiar a los pequeños comercios: sencillamente, los aficionará más y más a depender de la complicidad del poder político para impedir que la competencia sea libre, lo que arruina la iniciativa sin remedio, como nos enseña una experiencia aplastante.

Y más aún: si algunos pequeños comercios salieran beneficiados a corto plazo de esta intromisión gubernativa en el mercado de compraventa de bienes y servicios, es seguro que otros saldrán perjudicados: irónicamente, justo los más imaginativos, los más pegados al terreno, los más competitivos, porque esas cualidades quedarán neutralizadas frente a sus competidores, no sólo de grandes superficies, sino también, y sobre todo, de otros pequeños comercios regidos por personas más acomodaticias, rutinarias y oficinescas.

Este Gobierno le tiene miedo a la famosa mano invisible predicada por Adam Smith, y entonces mete su mano pecadora en el potaje del supuesto libre comercio. Me pregunto, y creo que el Gobierno debería preguntarse, quiénes están en mejores condiciones de resistir y sobreponerse a las arbitrariedades de los Gobiernos: ¿las grandes superficies, o los pequeños tenderos? Cuando se compruebe por experiencia que la intromisión gubernamental en los horarios no tiene efectos apreciables en la suerte de los pequeños comercios, ¿dictará el Gobierno una norma que obligue a la gente a comprar en las tiendas y no ir a las grandes superficies?

OTR/PRESS

 


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