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La alternativa socialista al Plan Ibarretxe
José Cavero
31/08/2004
Mucho se ha hecho esperar, pero finalmente se nos anuncia el texto con el que los socialistas vascos pretenden resultar alternativos, o acaso complementarios, al Plan Ibarretxe de reforma del estatuto de autonomía vigente. Si el Plan Ibarretxe hace un planteamiento radical y sustancial, que pretende ser mucho más que una reforma, desde su propio planteamiento y presentación, como acuerdo de un “país libremente asociado a España”, los socialistas guardan las formas y pretenden que se encaucen las cosas por la vía de la legalidad: la reforma del Estatuto para otorgarle muchas más competencias y atribuciones, pero sin poner en duda la plena y perfecta integración del País Vasco en España.
¿Qué plantean los socialistas? Una revisión al alza de las competencias, según proponen, por su parte, la mayor parte de los partidos catalanes. Y en concreto, reclaman que sea transferida la gestión de la Seguridad Social, que se revisen las “leyes de bases” que han invadido competencias del autogobierno en materias educativas, de empleo e infraestructuras, nuevas competencias en justicia, infraestructura e investigación.
El padre de esta reforma que se propone para el Estatuto vigente, y que presenta el PSE de Patxi López, es Emilio Guevara, anteriormente miembro de la dirección del PNV que fue expulsado de este partido precisamente por causa de las discrepancias que mantuvo con el proyecto del lehendakari vasco. Guevara ha explicado que se pretende que el texto que le ha encargado la dirección de los socialistas vascos sirva como base del debate en una ponencia abierta de la que debería salir un Estatuto de Guernica reformado con las aportaciones y con el consenso de todos los partidos democráticos.
Parte el autor de este borrador de reforma del estatuto vasco de la idea de que el contencioso de más calado entre el gobierno vasco y el gobierno español está en la Seguridad Social. Pretende la reforma que la Seguridad Social se recauda en Euskadi y ceda un porcentaje al Ejecutivo central, como si se tratase de otro concierto económico distinto o diferenciado, o de una parte del Concierto vigente. Los socialistas pretenden, además, que se les traspase la gestión de la Seguridad Social, tanto el servicio como los funcionarios. Eso sí, sin romper la caja común. Y luego se detiene la reforma que se propone en una serie de competencias que deberán cederse a Euskadi para ampliar su autogobierno. Más competencias en las salas de gobierno del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, convertir este tribunal en la última instancia en Euskadi, cesión de los aeropuertos, levantar restricciones sobre el autogobierno vasco procedentes de leyes del Estado en educación, empleo, infraestructuras, organismos autónomos, participación del gobierno vasco en organismos de la Unión Europea e internacionales como la UNESCO, reforma del Senado.
Emilio Guevara recuerda la historia: en la Segunda República, el PNV presentó un estatuto que fue rechazado por las Cortes españolas. El PNV se vio en la necesidad de elaborar un estatuto alternativo. Guevara sospecha que será lo que también ocurrirá ahora con el Plan Ibarretxe y con otro texto finalmente consensuado y pactado en el parlamento vasco.
OTR/PRESS
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