El Valencia conquista la Supercopa de Europa 24 años después
El conjunto de Ranieri, campeón de la UEFA, llegó al partido con la intención de ceder el favoritismo a su rival. Por su parte, el Oporto saltó al césped del Louis II con la intención de imponer sus galones de campeón de Europa.
Redacción/diarioDirecto
El Valencia que entrena Claudio Ranieri se proclamó campeón de la Supercopa de Europa después de ganar al Oporto por 1-2 gracias a los goles de cabeza de Baraja y Di Vaio, en un encuentro que sólo tuvo emoción en los últimos diez minutos cuando Quaresma marcó para el Oporto. El conjunto de Ranieri, campeón de la UEFA, llegó al partido con la intención de ceder el favoritismo a su rival. Por su parte, el Oporto saltó al césped del Louis II con la intención de imponer sus galones de campeón de Europa. Los de Víctor Fernández estuvieron mejor posicionados, lo que les permitió tener mayor posesión de balón durante los primeros 25 minutos. Fue un espejismo.
El Valencia trataba de presionar para ahogar la salida de su rival, pero lo consiguió en pocas ocasiones. El conjunto luso superaba con cierta facilidad la primera línea de presión y el Valencia tenía que apretar para volver a coger la posición y no verse sorprendido. El equipo español todavía se puso más serio cuando primero Postiga y a renglón seguido McCarthy pusieron a prueba a Cañizares en el minuto diez.
El conjunto de Ranieri salió con excesivo respeto y más que dejarse dominar lo que le ocurría es que no encontraba la forma de darle fluidez a su juego. Vicente no se prodigó mucho en ataque, Corradi y Di Vaio no encontraron un punto de conexión y los dos medio centros estaban más pendientes de no perder la posición que de sumarse al ataque.
La banda derecha fue la que enarboló la bandera de ataque valencianista. Rufete y Curro Torres fueron la pareja más incisiva y de sus pies salieron los balones más peligrosos hacia el área de Vitor Baia. En el minuto 26 llegó el primer aviso valencianista con un cabezazo de Di Vaio que el portero del Oporto desvió con la mirada.
Esa jugada le dio confianza al Valencia que en minuto 32 logró el primer tanto gracias a un gran cabezazo de Baraja tras un centro de Curro Torres desde la derecha. Con el gol, el conjunto de Víctor Fernández perdió gas y su rival afianzó su posición en el campo. Tras la reanudación y con el marcador a favor, el Valencia trató de mantener el ritmo del encuentro. El objetivo era no pasar penurias. Sin sufrir en defensa, excepto con un potente lanzamiento de Carlos Alberto, el Valencia se dedicó a tener la posesión del esférico. El Oporto no veía ninguna salida a su juego más que previsible.
Di Vaio acerca la Copa
Con el partido medio dormido, apareció Vicente por la banda izquierda para ponerle un centro a la cabeza de Di Vaio, que esta vez no perdonó, y que logró el segundo tanto de la final en el minuto 67. Primer gol del italiano que fue de menos a más en el encuentro. Víctor Fernández busco un soplo de aire fresco con la entrada de Quaresma y de Peixoto, y lo encontró porque a en el minuto 78 Quaresma lanzó un misil desde la frontal con la derecha que Cañizares punteó, pero no pudo evitar que perforara su portería. El tanto le puso la salsa a un partido plano.
El gol de le dio vida a un Oporto que estaba prácticamente muerto. Los de Fernández se intentaron volcar sobre la meta de Cañizares y era momento de sacar el otro fútbol, el de romper el ritmo del choque, el de la veteranía, y el Valencia supo aplicarlo para llevarse la Supercopa de Europa 24 años después.