Un par de bombas cada fin de semana, sin víctimas, hasta ahora sin intención de matar pero sí de asustar. ETA está avisando de que sigue viva y de que aún tiene la fuerza necesaria para sembrar el terror si quiere y, por lo tanto, para mantener su peso en la política vasca del futuro inmediato.
¿A quién avisa ETA?. Aunque resulte extraño a primera vista, avisa al PNV. Dicen los expertos que ETA está recordando con sus bombas a Ibarretxe que necesita la rama política de los terroristas y que mejor le irá si reedita el Pacto de Estella y consolida el poder en manos exclusivamente nacionalistas y que así continúa coqueteando con el PSOE como el lehendakari, algo que ha venido haciendo desde que Zapatero ocupa la Moncloa.
A situación política nueva como la que existe en Madrid, amenaza terrorista nueva. Por el bien de los veraneantes en la costa norte, esperamos que termine el mes de agosto sin ningún muerto en atentado. Por el bien de todos, que el PNV no escuche el ruido de las explosiones y de lo que estas significan.