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Home  Opinión  Carmen Tomás
 
El sueño de una vida nueva

Carmen Tomás

16/08/2004

Llegan por decenas a nuestras costas. En lo que va de año casi 7.500 inmigrantes han sido detenidos y cerca de 50 han perdido la vida en el intento. De ese total, la mitad son marroquíes. Estos son los datos fríos de una estadística que refleja una realidad dura y que de momento no parece tener una solución. Miles de personas que son capaces de echarse al mar en una balsa en busca de una vida mejor, algo mejor. ¿Hacen algo nuestras autoridades para ordenar este flujo constante y cada vez más numeroso de inmigrantes que llegan a nuestras costas? A la vista está que no. ¿Para qué entonces tanto viaje oficial? Zapatero y Moratinos ya han estado en Marruecos. ¿Cómo es que no arrancaron a las autoridades marroquíes –nuestro hermano, nuestro primo- un acuerdo serio para que acabe esta llegada masiva de gente que huye de su país?

Somos muchos los que pensamos que debemos ser solidarios, porque sabemos lo que es emigrar. Pero también sabemos que hay que dar una solución a este problema porque tampoco podemos asumir el elevado número de personas que llegan sin papeles y sin trabajo. Muchos acaban en la marginación y de ahí a la delincuencia sólo hay un paso. Y esto únicamente se puede conseguir mediante acuerdos con Marruecos, que debe acabar con las mafias que por dinero permiten salir a las pateras; que por dinero comercian con la vida de esta desesperada gente. Los lugares de España de mayor llegada de inmigrantes están al borde del colapso y el caso de Melilla se puede reproducir. Es triste que la solución sea hacer más alta la valla de separación, poner más metros de pinchos para que no la puedan saltar las gentes desesperadas.

Poner orden en este caos es trabajo del gobierno que, puestos a hacer demagogia, veranea y no precisamente en lugares atestados de inmigrantes ilegales. En lugar de hacer papeles que nos expliquen con una falta total de objetividad los males que aquejan el precio del petróleo (que ya hay por decenas y de gentes más preparadas) podrían estar haciendo uno para negociar con Marruecos y acabar con estos ríos de personas dispuestas a perder la vida por tocar con los dedos, por acariciar el sueño de una vida algo mejor.

OTR/PRESS

 


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