El precio del crudo vuelve a alcanzar máximos históricos en Londres y Nueva York
Los precios del barril de crudo ligero para entrega en septiembre, de referencia en el New York Mercantile Exchange, rozaron el umbral de los 45 dólares tras alcanzar los 44,95 dólares. El anterior máximo data del pasado viernes, cuando el barril llegó a cotizarse a 44,77 dólares.
Agencias/diarioDirecto
Por su parte, el Brent del Mar del Norte llegó a alcanzar los 41,65 dólares el barril, superando así el anterior máximo histórico de 41,50 dólares fijado el pasado viernes en los intercambios electrónicos.
"Hemos detenido el bombeo de petróleo por motivos de seguridad", declaró el portavoz de la SOC, Hassanen Mohamed al Mohamedi, sin facilitar más detalles. Los oleoductos del Sur de Irak, que transportan el crudo hasta los terminales del Golfo Pérsico, permiten exportar alrededor de 1,8 millones de barriles diarios, y son objeto de una férrea vigilancia. Son además los únicos que se utilizan de manera regular, debido a los constantes sabotajes que sufre el oleoducto del Norte, que une Kirkuk con Ceyhan (Turquía).
La sede del Ministerio del Petróleo iraquí, situada en Bagdad, fue alcanzada por tres obuses de mortero sin que se registrara ninguna víctima.
Aunque la jornada había comenzado con ligeras bajadas, las noticias procedentes de Irak volvieron a impulsar al alza los precios, especialmente teniendo en cuenta que el número de barriles procedentes de Irak es superior al incremento de entre 1 y 1,5 millones de barriles diarios que podría decidir la Organización de Países Exportadores de Petróleo en la reunión que celebrará a mediados de septiembre.
En un entorno de fuerte demanda mundial e intensas dudas sobre la capacidad de los países productores para satisfacerla, cualquier alteración en el flujo de crudo, así como cualquier síntoma de inestabilidad, acaba convirtiéndose en una nueva subida.
Las huelgas en Nigeria, la situación política en Venezuela y, principalmente, la inestabilidad en Irak y el frente abierto entre la Justicia rusa y el grupo petrolero Yukos son algunas de las causas de mayor preocupación para los analistas.
Por su parte, el secretario estadounidense de Energía, Spencer Abraham, subrayó que las reservas estratégicas del país sólo se utilizarán si se produce una seria perturbación del aprovisionamiento, dado que dichas reservas "no están para manipular los precios", en declaraciones a la cadena estadounidense CNBC.
Abraham destacó que la fuerte demanda, como resultado de la recuperación económica mundial, sigue siendo el principal factor de la subida de los precios.