Montilla garantiza que no nacionalizará las redes energéticas y que el modelo actual apenas variará
El Ministro recordó que en la actualidad las funciones de operadores de sistema y de propietarios de las redes energéticas de transporte son desarrolladas por dos empresas privatizadas.
Agencias/diarioDirecto
En el caso del gas se trata de Enagás, mientras que en el de la electricidad es Red Eléctrica (REE), en la que el sector público mantiene una participación "minoritaria pero importante" a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), con un 28,5 por ciento de su capital.
Para el ministro, éste es un modelo "que funciona, pero que es perfeccionable". No obstante, anticipó que, "de entrada, no va a haber grandes cambios a este respecto".
En principio, la idea del Gobierno es la de estudiar "con detenimiento" el informe que le ha remitido la Comisión Nacional de la Energía (CNE) para la trasposición de la directivas europeas sobre mercados energéticos, y que incluye diferentes propuestas para fortalecer la independencia de la gestión de las redes.
"No nos vamos a precipitar en la toma de decisiones. Es un modelo perfeccionable pero sobre el que no creo tampoco que haya que efectuar cambios de gran calibre", recalcó.
En este punto, quiso dejar claro que el Ejecutivo "no tiene previsto renacionalizar nada"."Creo que, a través de nuestro ordenamiento, hay la garantía y los instrumentos necesarios como para que los operadores del sistema y los transportistas cumplan una función que, evidentemente, es de servicio público en un sector que es regulado", sentenció.
La retribución es de todo el sistema.
Respecto a los apagones registrados este verano y las medidas para hacer frente a esta situación, Montilla señaló que el Gobierno se está reuniendo en estos momentos tanto con los operadores del sector como con las comunidades autónomas para elaborar planes de mejora de la distribución eléctrica."Planes para los que, obviamente, los operadores deberán destinar recursos. Algunos son recursos previstos en la propia tarifa y otros no", advirtió.
En este punto, recordó que los incrementos en la demanda eléctrica están siendo muy superiores, incluso, a los de la economía y que esta situación "requiere inversiones". Unas inversiones, dijo, que en su momento se hicieron en generación, "seguramente estaban hasta sobredimensionadas", y en transporte de la electricidad, pero que en distribución han dado lugar a una red que es "claramente insuficiente".
"Sólo hay que ver lo que han crecido las inversiones que se han realizado en distribución y lo que ha crecido la demanda y, por lo tanto, también, la facturación. Es este conjunto de temas el que tenemos que tener presente a la hora de buscar las fórmulas que garanticen una calidad del suministro, que es lo que demandan los consumidores y las empresas", manifestó.
A partir de los planes "absolutamente necesarios" que se están preparando, el ministro adelantó que el Ejecutivo tratará también de instrumentar mecanismos que hagan posible que la red de distribución esté en condiciones de atender la demanda creciente.
"En el bien entendido, añadió, de que tampoco es cierta la afirmación que a veces se hace de que la distribución no está retribuida". En su opinión, las eléctricas deben tener claro que la retribución "es del conjunto del sistema".
En esta revisión que Industria prepara para retribuir parte de las inversiones que se acometan en el negocio de la distribución, el ministro admitió que se estudia ceder la gestión de la retribución a las CC.AA., pero como "una posibilidad más"."No hay absolutamente ninguna decisión al respecto", aclaró.
Explicó que lo que el Ejecutivo trata de evitar es que se cree incertidumbre en el sector con rumores sobre cambios en esta materia, y que su preocupación fundamental es que el suministro esté garantizado y sea de calidad. "Cualquier elemento que induzca a incertidumbre no es, en absoluto, beneficioso", reiteró.
Montilla también aclaró que su Departamento no tiene previsto articular una planificación estatal vinculante para la distribución como la que ya existe en el transporte, ya que las competencias en la materia recaen sobre las comunidades autónomas.
"No tiene que haber una planificación vinculante, entiendo yo, pero sí tiene que haber planes de mejora que garanticen esa calidad del suministro que, en estos momentos, en algunas regiones de España es francamente mejorable", puntualizó.
Actuación de Endesa.
Preguntado por la actuación de Endesa ante los importantes apagones registrados en Andalucía, el ministro recordó que tanto los consumidores como la propia Junta andaluza están siendo muy críticos con la compañía.
A su juicio, incidentes como los registrados evidencian un déficit de inversión que el operador no ha atendido, y que a veces tiene razones "de tipo histórico" y otras tiene que ver con un incremento importante de la demanda.
En todo caso, recalcó que ahora de lo que se trata no es de mirar hacia el pasado sino hacia el futuro, para encontrar los mecanismos que permitan que estas situaciones no se vuelvan a repetir.
Unas tarifas racionales para 2005.
Respecto a las tarifas eléctricas para el año que viene, Montilla precisó que todavía no se ha empezado a tratar este asunto y calificó de "prematuro" el que se aventure que estarán influidas por los compromisos de Kioto, cuando todavía no está ni aprobado el Plan Nacional de Asignación (PNA) de emisiones contaminantes. "No creo que haya lugar ni siquiera a considerarlo", dijo.
En todo caso, adelantó que el Gobierno aprovechará elementos incluidos en la tarifa, como la moratoria nuclear o los costes de transición a la competencia (CTCs), para que actúen como "colchones" y amortigüen el impacto de Kioto sobre la factura eléctrica. Sea como fuere, adelantó que las tarifas obedecerán a criterios "de una cierta racionalidad y no a decisiones arbitrarias".
"Es obvio que las empresas quieran ingresar más y tener más beneficios, y también es obvio que el regulador, en este caso, está para velar por los intereses generales, que son los del conjunto de los consumidores, teniendo en cuenta también el impacto de la tarifa en los costes de las empresas y en la inflación", concluyó.