Bush defiende su decisión de elevar el nivel de alerta antiterrorista
El presidente estadounidense, George W. Bush, hizo una viva defensa el sábado de la decisión de su Administración de aumentar, la semana pasada, el nivel de alerta antiterrorista en Nueva York y su región, así como en Washington.
Agencias/diarioDirecto
"El haber elevado el nivel de amenaza en Nueva York, Nueva Jersey y Washington es un nefasto recordatorio de los peligros que seguimos enfrentando. Información procedente de detenciones en Pakistán, junto a información reunida por la comunidad de inteligencia de Estados Unidos, indicaba que (la red terrorista) Al Qaeda había puesto su mirada en blancos financieros de Nueva York, Nueva Jersey y Washington, y que recientemente habían actualizado su información relativa a esos blancos", señaló Bush en su discurso radial de los sábados, añadiendo que "esta información fue reforzada por otra información que ya teníamos".
Bush está pasando el fin de semana con su familia en Kennebunkport (Maine, noreste). La decisión de su Gobierno de elevar el nivel de alerta a "naranja" en las ciudades arriba mencionadas ha sido muy criticada, ya que se basa esencialmente en informaciones obtenidas antes de los atentados del 11-S. Bush se encuentra inmerso en plena campaña electoral para obtener un segundo mandato de cuatro años en las presidenciales de noviembre.
"Mi deber más solemne como presidente es el de proteger a nuestro país. Y en los tres años desde que nuestro país fue atacado (en referencia al 11-S), hemos tomado pasos importantes para vencer las amenazas terroristas contra esta nación", estimó.
"Hemos perseguido a terroristas en todo el mundo, destruyendo a sus líderes y negándoles santuarios. Estamos trabajando con otros Gobiernos para desmantelar celdas terroristas, y evitar ataques planeados en, virtualmente, cada continente", valoró el presidente estadounidense. Asimismo, enumeró los esfuerzos de su Administración para aniquilar cualquier amenaza terrorista en suelo estadounidense.
"Hemos creado un nuevo Departamento de Seguridad Nacional para ganar la batalla contra el terror dentro de nuestras fronteras (...) Estamos usando las herramientas de la Ley Patriota para rastrear a terroristas dentro de nuestras fronteras, y detenerlos antes de que den muerte a nuestras personas. Hemos transformado el FBI para que se concentre en evitar ataques terroristas. Hemos establecido el Centro de Integración de Amenazas Terroristas para recopilar y analizar inteligencia extranjera y doméstica sobre el terror global en un solo lugar", se defendió Bush.
Por todo ello (y "conforme a las conclusiones de la Comisión del 11-S"), valoró que Estados Unidos "está más seguro de lo que estuvo el 11-S". "Sin embargo, aún no estamos seguros. A medida que luchamos contra la amenaza terrorista contínua, seguiremos hacia delante con cambios adicionales para proteger a nuestro país", dijo.
Director de Inteligencia
Algunas de las nuevas medidas en el combate contra el terrorismo serán la creación de un cargo de director nacional de Inteligencia (tal y como le recomendó la Comisión del 11-S en su informe hecho público en julio) y el establecimiento de un nuevo Centro Nacional contra el Terrorismo.
"Esta semana, le pedí al Congreso que creara la posición de un director nacional de Inteligencia (...) Este asumirá la responsabilidad más amplia de dirigir a la comunidad de inteligencia a través de nuestro Gobierno, y él o ella tendrá los recursos y la autoridad para cumplir con esta responsabilidad", explicó. Este nombramiento debe recibir aún la aprobación del Senado.
"Esta semana también anuncié que estableceremos un nuevo Centro Nacional contra el Terrorismo. Este nuevo centro usará como base el trabajo excelente del Centro de Integración de la Amenaza Terrorista, y se convertirá en el banco de conocimientos de nuestro Gobierno para información sobre terroristas conocidos y sospechosos", apuntó.
Finalmente, advirtió de que su Gobierno seguirá aplicando "otras recomendaciones valiosas hechas por la Comisión del 11-S".