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Remedios para la tele publica
José Cavero
06/08/2004
Cabe suponer que 'los sabios', o Comisión de Expertos, a quienes se encomendó reflexionar acerca de qué destino dar a una radiotelevisión pública que ha acumulado una deuda insoportable en los últimos años, aprovecharán algún rato de la tranquilidad vacacional para avanzar en sus diagnósticos y propuesta de remedios. ¿Qué cabe hacer con esa 'caja tonta' que pierde y pierde haciendo lo mismo que a las otras 'cajas' les resulta tan rentable? También sigue reflexionando sobre ese mismo 'objeto de deseo' el profesor Barea. Quien, por cierto, padece estos días la incomodidad de haberse roto una cadera, por lo que ha tenido que ser hospitalizado. Pues bien, también el sabio Barea tiene algo que decir sobre el particular, y lo dice. Barea, que durante años se ocupó de "enfriar las peticiones de sus colegas del Gobierno", como subsecretario de Hacienda y elaborador principal de los Presupuestos del Estado, nos recuerda que más de la mitad del gasto en RTVE se financia con los impuestos que pagamos todos los ciudadanos, a pesar del rechazo que producen los servicios que suministra. Barea se muestra impaciente porque, a poco que nos descuidemos, dice, seguirá empeorando una situación ante la que el ciudadano seguirá pagando impuestos para financiar despilfarros. Ahora mismo, ese ente nos cuesta al año casi 800 millones de euros de pérdida, que tendremos que pagar con nuestros impuestos. Barea no descarta la posibilidad de que la UE paralice la entrega de nuevos fondos del Estado a RTVE una vez que RTVE ha pasado a formar parte de las administraciones públicas.
Pues bien, así las cosas, y con tales perspectivas, el conservador profesor Barea resulta revolucionario en su propuesta: "Voto por cerrar la TV y destinar los 800 millones de euros anuales a proporcionar albergues a los pobres, que no tienen ni siquiera un lugar donde dormir". Cuatro millones de personas viven en España bajo la línea de la pobreza, pero eso no parece alterarnos demasiado. En cambio, sigue argumentando Barea, quedarnos con un solo canal de TV pública del Estado, privatizando el otro canal, y reestructurar la TVE pública, parece que afecta a los cimientos de nuestra sociedad... Sin embargo, parece evidente que a muchos analistas de la situación parece preocuparles mucho más esa privatización -¿quién pudiera beneficiarse, quién añadirá más poderes con un nuevo canal televisivo?, suelen preguntarse tales analistas-- o el cierre de uno de los canales públicos, que la pervivencia de una situación permanentemente inadmisible. ¿O sí nos podemos permitir el lujo de seguir pagando ese disparate de gastos? Nada se sabe de por dónde van las reflexiones de los sabios, salvo que ya duran demasiado, y que, a este paso, nos vuelve a alcanzar la marea de una nueva acumulación anual de deuda.
La verdadera cuestión es de si hay suficiente coraje político, en los grandes partidos, para afrontar la verdadera 'cura de caballo' que el problema requiere. Ochocientos millones de euros anuales –no sé si ellos son conscientes- dependen de las reflexiones de los presuntos 'sabios'.
OTR/PRESS
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