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Maragall cosecha acusaciones del PP por "injerencia", "dinamitero de la Constitución" y "ariete" de ideas terroristas
La pretensión de Pasqual Maragall para que la reforma de la Constitución deje clara la distinción entre nacionalistas históricas y el resto de comunidades, compartida por las fuerzas nacionalistas, ha recibido críticas de dirigentes del PP de distintos puntos del país, que acusan al presidente de la Generalitat de "injerencia", "dinamitero de la Constitución" y "ariete" de ideas terroristas.
Redacción/diarioDirecto
Así, el diputado de UPN y miembro de las direcciones del PP y del Grupo Popular, Jaime Ignacio del Burgo, llamó a Pascual Maragall "dinamitero de la Constitución de 1978" y le acusó de buscar un modelo de Estado al estilo yugoslavo, susceptible de deshacerse "por cualquier soplo de viento".
El presidente del PP de Asturias, Ovidio Sánchez, le tildó de "ariete" de las ideas "que han defendido con la violencia quienes han pretendido dinamitar la Constitución". "Con esas declaraciones, Maragall fortalece a los nacionalismos y a los violentos que han defendido estos mismos fines", proclamó.
En la misma línea, el cabeza de lista del PP a las europeas y vicesecretario general del partido, Jaime Mayor Oreja, enmarcó las palabras del político catalán en una "ofensiva nacionalista" que identifica con "ruptura" y con "deslealtad".
Igualmente, el presidente del PP andaluz y también vicesecretario general del PP, Javier Arenas, achacó a Maragall "afán expansionista" y le recalcó que el proceso autonómico de Andalucía no se dirige desde Cataluña.
Y "sopapo" para Chaves
Por su parte, la alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez, aprovechó para afirmar que Maragall, con sus declaraciones, ha dado "un sopapo" al presidente de la Junta de Andalucía y del PSOE, Manuel Chaves, que le ha dejado "en ridículo".
Desde la Comunidad Valenciana, el portavoz del Consell, Alejandro Font, acusó a Maragall de "injerencia" y le reprochó que pretenda "expender autorizaciones" a las comunidades. En la misma línea, el portavoz del Gobierno de Navarra, Alberto Catalán, atribuyó al presidente del PSC de un intento de "buscar la crispación y el enfrentamiento entre comunidades".
El PP de Aragón, por boca de su presidente, Gustavo Alcalde, acusó a Maragall de "insolidario" y definió su propuesta como una "salida de pata de banco" que atribuye a "un golpe de calor".
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